Las Páginas en WordPress.com

Septiembre 30, 2007

Una de las características de WordPress, que le diferencia de otros sistemas de gestión de contenidos, es que ofrece a sus usuarios la posibilidad de usar las Páginas. Las Páginas son precisamente eso: páginas web. Y para un nuevo usuario, luego de pasar a través y salir triunfante de la confusión inicial sobre su uso (que es el propósito de este artículo), y de la confusión con otros términos similares, resultan extremadamente útiles.

Como veíamos en una entrada anterior, tu blog tiene elementos visibles y elementos invisibles. En realidad dispone de un tercer tipo de elemento, las Páginas, que —con excepción de la principal, “Home” (donde estás ahora)— son visibles sólo cuando te diriges a ellas.

Cuando abres tu blog por primera vez, tienes al menos 2 Páginas a tu disposición. Se llaman “Home” y “About”.

La Página principal: Home

El Home de un blog no es una página web cualquiera. Es una página web muy especial, por su funcionamiento. Se podría decir que es semiautomática. Veamos cómo es que funciona.

Cada nueva entrada que escribes en tu Editor de WordPress, es enviada automáticamente a la Página “Home” en el momento en que haces click en el botón “Publicar”. Cada nueva entrada que publicas aparece “arriba” de la anterior. De esta manera, da la sensación de que las entradas “van bajando” a medida que nuevas entradas van apareciendo arriba.

Este sistema de archivo de tus entradas es lo que se llama “orden cronológico inverso”, es decir que se ordenan de más nuevas a más viejas.

A menos que cambies esta opción, en tu página Home se muestran las últimas 10 entradas. Cuando publicas tu entrada número 11, se crea automáticamente una segunda Página Home, que se llama simplemente “2″. Luego, con la entrada 21 se crea la página “3″ y así sucesivamente.

Esta forma especial en que funciona el contenido de tu Página Home tiene un nombre técnico, se llama contenido dinámico, porque cambia o “se mueve”.

Para acceder a estas páginas (luego de haber publicado 11 o 21 entradas, naturalmente) simplemente bajas hasta el fondo de tu página Home y haces un click en el enlace “Entradas anteriores”, que también se puede llamar simplemente “Anteriores” “Previous” u “Older posts”, dependiendo de la plantilla que uses. También puedes acceder escribiendo en la parte superior de tu navegador el URL de tu blog, seguido de “/page/2/”.

Para qué son las Páginas

Todos los sitios de hospedaje de blogs ofrecen a sus usuarios una o varias Páginas-Home para alojar sus entradas. Que yo sepa, sólo WordPress ofrece Páginas adicionales. Por esta razón, tu blog en WordPress se acerca bastante a ser en realidad ¡un Sitio Web hecho y derecho!

La idea de las Páginas es alojar contenido estático. El contenido que colocas en tus Páginas no se mueve a menos que tú, manualmente, lo edites y lo muevas.

Tus páginas no se ordenan cronológicamente, sino que tú les das el orden que desees. Las Páginas sirven para colocar contenido hasta cierto punto invariable, como por ejemplo:

  • información sobre el autor/a del blog o sobre el propósito u objetivos de tu blog (que es lo que normalmente va en la página “About”);
  • información de contacto;
  • calendarios de eventos;
  • índices de contenido y/o mapas de navegación del blog;
  • datos sobre derechos de autor;
  • iibros de visita; y
  • un largo, largo etcétera.

El siguiente ejemplo posiblemente terminará de aclarar la utilidad de las Páginas:

  1. Tienes más de seis meses escribiendo y ya llevas casi 60 entradas publicadas sobre diversos temas. Como blogger precavido/a, tu primera entrada fue una Introducción a ti y a tu blog y allí explicabas quién eres y cuál era el propósito y tal vez la historia del blog y qué te llevó a hacerlo.
  2. Seis meses más tarde, esta entrada tan importante se encuentra probablemente al fondo de tu Página 4 o 5 de Home.
  3. Un nuevo usuario llega a tu blog, traído por algo que buscaba en Google. Le gusta lo que lee en ese artículo. Esa es tu entrada número 21, tiene casi tres meses de antigüedad y otras veinte entradas posteriores.
  4. El usuario no está consciente de su ubicación en tu blog. Sin embargo, quiere saber un poco más, quién eres, qué más debería leer, dónde ir ahora…
  5. Las probabilidades de que comience a buscar entrada por entrada son prácticamente nulas. No lo hará.
  6. Si es un blogger, o al menos un lector habitual de blogs, es posible que intente orientarse a través de tus categorías. De lo contrario, buscará (si tiene una mínima experiencia en navegación de Internet) la página “About”. Si no la encuentra, a estas alturas su interés es ya casi inexistente y simplemente se irá y posiblemente no regrese.
  7. Si, por el contrario, encuentra al primer vistazo esta página clave y otras como Índices o Mapas, es muy posible que se zambulla de cabeza en tu blog (si lo que ve le interesa) y tú habrás ganado un lector fijo.

Lo mismo ocurre con otras informaciones o datos clave en tu blog. Necesitas un acceso fácil y visible para ellos en todo momento. Esta es la función de las Páginas.

Sitios web, páginas web y blogs

Septiembre 28, 2007

He observado que, en general, las personas no diferencian entre “página web”, “sitio web” y “blog”. Para la gran mayoría, todo se reduce a “página web”.

En cierto modo, podrían tener razón, pero merece la pena aclarar y diferenciar estos tres conceptos.

Una página web es, como su nombre lo indica, una página que contiene toda clase de elementos y que se despliega en tu pantalla cuando haces click en un enlace o cuando escribes su “dirección” en la parte superior de tu navegador. Pueden ser cortas y así puedes verlas por completo en la primera mirada, o pueden ser muy largas y así, necesitas “navegar hacia abajo” durante un tiempo para llegar al final.

Las páginas web siempre contienen algún tipo de texto, información o datos de alguna clase, normalmente contienen enlaces a otras páginas y a menudo contienen imágenes. Además, pueden incluír muchos otros elementos, como anuncios, videos, instrumentos para navegar (un tipo especial de enlace), instrumentos para interactuar con el dueño/a de la página (como foros, cajas para chatear, formularios para contactarle, etc.)

Un sitio web es un conjunto de páginas web situadas en un mismo dominio de Internet. Un sitio web puede tener una, dos, cinco, decenas o cientos, y hasta miles de páginas web. Normalmente, un sitio dispone de instrumentos de navegación (botones de enlace, indices, mapas, etc.) para acceder con mayor o menor facilidad a las páginas que lo componen.

Un blog es un tipo especial de sitio web: se actualiza con bastante frecuencia, permite una buena interacción con sus lectores, etc. Sin embargo, si nos ponemos estrictos con las definiciones, los blogs hospedados en WordPress (o en Blogger o en otros similares) serían un subsitio. En nuestro caso, el Sitio sería WordPress.

Si te fijas en el URL de nuestro blog, verás que comienza (como Dios manda), con “http://” luego viene “commlines.wordpress.com”. “WordPress.com” es el dominio que comparten todos los blogs alojados en wordpress.com.

Cada blog dispone de un subdominio, que en nuestro caso es “commlines”.

Un blog tiene una página principal que normalmente se llama “Home” (la página de nuestro blog en donde estás en este momento) que es donde se muestran las entradas más recientes que se han publicado, en orden cronológico inverso (las más recientes arriba y las más antiguas abajo).

Cuando el número de entradas excede las entradas que “caben” en una página del blog, pasan automáticamente a la página siguiente y luego a la siguiente.

En resumen, podríamos decir entonces que un blog es un tipo especial de sitio web (de sub-sitio en el caso de los blogs alojados en wordpress.com) y que por tanto se compone de una o varias páginas web.

Los blogs de WordPress, además de estas “páginas para entradas” cuentan con un número prácticamente ilimitado de páginas web para ubicar otros tipos de contenido diferente a las entradas. De este tipo de páginas, hablaremos en la próxima entrada.

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Descubre si calificas para blogger profesional (I)

Por Milla

Antes de comenzar a escribir esta entrada, que le prometí hace meses a mi querida amiga Karen, sobre “las calificaciones” para ser un blogger [autor(a) de uno o más blog(s)] profesional, lo primero que debo aclarar es que sólo podría considerarme una blogger profesional de acuerdo a nuestros propios estándares. Seguramente, en una reunión de bloggers-ampliamente-reconocidos-como-profesionales pasaría una vergüenza espantosa al menos en el 80% de los temas, mientras más técnicos, peor. Mi área de interés y por tanto de aprendizaje y práctica en este asunto nunca ha sido otra que la comunicación. Y es lo que he intentado desarrollar al máximo.

Esta es la primera parte. Y comprende los factores que entiendo como fundamentales, algunos de ellos, vitales. En una próxima segunda entrega, veremos algunos de los detalles y particularidades más importantes.

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Investigando un poco este asunto en la Red, me encuentro con 2 cosas. Lo primero es que existe una tendencia bastante marcada a definir “profesional” como alguien que se dedica a bloguear, que vive de esa actividad, sea contratado por una empresa o como freelance. Sin embargo una buena parte de las reflexiones reconoce la existencia de “profesionales por amor al arte”. Qué alivio, ¿no?

Lo segundo es que la mayoría de las entradas y artículos sobre este tema son, digamos, “reinterpretaciones” de una entrada publicada en Daily Blog Tips el pasado febrero. Los requisitos, según este blog, son:

  • Tiempo.
  • Pericia en una tema determinado.
  • Pasión por ese tema.
  • Habilidad para escribir.
  • Conocimientos técnicos sobre programación, diseño y construcción de blogs.
  • Conocimientos sobre la actividad del bloguear.
  • Habilidades de diseño web.
  • Conocimientos sobre negocios o mercadeo.
  • Creatividad e ideas innovadoras.
  • Una buena red de contactos.

En un blog como éste, una lista así podría desalentar a muchos de los lectores. Se ve bastante ardua, la verdad. Y podríamos casi asegurar que NADIE, al comienzo, cuenta con un “bagaje” como ése a su favor (¡especialmente, el primer requisito!). Por lo tanto, tenemos un ligero problema de secuencia aquí.

Así que nuestra propuesta sería, entonces, algo un poco diferente. Lo que planteamos es una secuencia de cosas totalmente indispensables para llegar a convertirte en un blogger profesional.

1. Lo primero son las ganas de hacerlo. Si “sientes que deberías” hacerlo, por alguna extraña razón, como que “está de moda” o porque hiciste una apuesta con alguien o porque “tu terapeuta te lo recetó”, pues no sirve. Necesitas QUERER hacerlo, querer con muchas ganas. Y la razón para el querer es, sencillamente, que deseas comunicar algo a otros, de manera más o menos permanente, ya que este “algo” es importante para ti y podría ser importante para ellos. Este primer paso, que es lo que normalmente llamamos “propósito”, engloba la pasión que se menciona arriba, y engloba, hasta un punto la pericia en un tema. El propósito no sólo es importante y fundamental. Es absolutamente vital. Literalmente vital, ya que es la reserva de vida, de donde se nutrirá tu blog y a donde acudirás tú mismo cuando las cosas no vayan completamente bien.

2. Entonces, decides hacerlo. Simplemente, decides convertirte en un blogger y comienzas a escribir tu blog. Si sabes como se hace técnicamente hablando, no tendrás muchos problemas con esto, pero tampoco tendrás la aventura. Si no sabes, investigas y aprendes y en ello vives la aventura de tu vida.

3. Encuentras barreras y las derribas, las saltas o sucumbes. Las barreras podrían ser innumerables en apariencia, pero se pueden resumir en

    a) un propósito débil (o ganas insuficientes);

    b) incapacidad o falta de disposición para asignarle a tu blog el tiempo necesario; y

    c) incapacidad o falta de disposición para aprender las cosas que necesitas saber para producir cada vez un mejor blog.

Fíjate que “la falta de tiempo” no es en sí una barrera, sino tu propia falta de disposición para crearlo o asignarlo. Lo mismo ocurre con “la falta de conocimientos”. ¿Desconoces algo? Bueno, ¿y qué esperas para aprenderlo? Me atrevería a decir que en todos los casos, es este punto de ser CAUSA, en la comunicación y en la vida (o mejor dicho, es este punto de negar que somos causa), lo que nos hace fracasar, a veces hasta antes de comenzar una empresa.

4. Continúas reimpulsando tu propósito, derribando barreras y obteniendo un producto cada vez mejor. Si haces esto, de manera continua, con un poco de tiempo y muchísima práctica, asegurándote de aprender algo no sólo de tus errores, sino muy especialmente de tus triunfos, habrás logrado al final convertirte en un blogger profesional a toda prueba.