Existe un alto grado de acuerdo entre los bloggers profesionales sobre el hecho de que el contenido de tu blog, no la frecuencia de sus publicaciones, es el factor que, a la larga, determina no sólo la cantidad del tráfico que obtienes, sino su calidad.

Naturalmente, es bueno que tengas en cuenta el tipo de blog que lees en este momento, a fin de poner esta entrada en la perspectiva correcta. Este es un blog estrictamente no-comercial, orientado a difundir y a apoyar puntos de vista constructivos sobre la vida. Por esa razón, y de manera muy personal, estoy un poquitín más interesada en la calidad del tráfico que en la cantidad.

Yo entiendo que la calidad del tráfico de un blog se puede determinar (en términos estrictamente no-técnicos) de dos formas. Por un lado, considerando el número de lectores “fieles” a tu blog –esos que regresan una y otra vez. Y por otro –fíjate que digo “y”, no “o”– la cantidad y la calidad de su participación, que puede ocurrir no sólo a través de sus comentarios, sino en muchos otros niveles de comunicación y de aprendizaje. En el mejor de los casos, según mi opinión, llegan a formarse sólidos lazos de amistad entre el blogger y sus lectores favoritos y entre los lectores y su blogger favorito.

Y como probablemente ya te has percatado, navegando por allí y por allá, esto de la calidad del tráfico no va necesariamente de la mano con la cantidad. Y aunque tampoco se trata de parámetros opuestos, pienso que vale la pena, al menos al iniciar un blog, la reflexión sobre qué es lo que perseguimos con él, en términos de tráfico y, por tanto, de contenido.

Bueno ¿y qué tiene todo esto que ver con el título de esta entrada?

La verdad es que la Verdad tiene bastante que ver en todo esto. De hecho, la idea para esta entrada surgió a raíz del atado de mentiras más famoso y difundido en este momento por Internet: la más reciente campaña anti-Tom Cruise; por llamarle de alguna manera, con un nivel mínimo de decencia que en realidad sus autores y reproductores –seres por completo despreciables– no merecen; aunque sí mis lectores.

Y ésta es la simplicidad de lo que quiero decir: la cantidad de Verdad y la ausencia de mentiras o de falsedades que haya en el contenido de tu blog por sí sola atraerá el tipo de tráfico que probablemente buscas.

No quiero sumirme en las profundidades filosóficas de la vida en este blog. Digamos que, por ley de probabilidades, si lo estás leyendo, eres una persona mínimamente creativa, es decir constructiva. Y que también probablemente desees ese tipo de lectores. Entonces, mientras lo confirmas por ti mismo/a, a través de tu propia observación en la vida, acepta mi palabra sobre esto: las personas constructivas y creativas se sienten naturalmente atraídas por la Verdad y, en la misma proporción, repelidas por la falsedad o la mentira.

¿Qué es verdad y qué es mentira? ¿Y cómo se aplica al contenido de tu blog? Dos de mis blogs favoritos, aparentemente están en sintonía mental con esta entrada que comencé hace como una semana. Clear Santo Domingo! acaba de publicar una excelente (y simple) definición al final de esta entrada que va precedida, por cierto, de un videoclip bellísimo. Y Ciberprensa, la pone como número uno en su reseña de anteayer de este espléndido listado de matices de la Verdad respecto a un ideal que en mi opinión podría inspirar más a algunos bloggers en particular, que a los periodistas en general…

El pasado Lunes 21, Matt anunció una mejora completamente inesperada y GRANDE para los usuarios de WordPress.com: el espacio gratuito fue incrementado para cada usuario, de 50 Mb a 3,000 Mb, ¡es decir a 3 Gigas!

El espacio gratuito disponible para cada blog va disminuyendo con cada archivo que el bloggers “sube” a su blog, sean fotos, música, videos, etc. Eso significa que si tu blog no usara ninguno de estos recursos y consistiera solamente en lo que escribes y en lo que enlazas, su satatus de gratuito podría mantenerse por un número infinito de entradas. También significa que si necesitas aún más espacio (lo cual es MUY dudoso si eres un lector de nuestro blog) :-) puedes subir tu cuenta de categoría y obtener otros 5 GB o 15 GB por 20 o 50 dólares anuales, respectivamente. Estas y otras mejoras se detallan en tu panel de control –> Mejoras

Matt también informa en ese mismo anuncio que para obtener la misma cantidad de espacio del competidor más cercano de WordPress, el usuario necesita pagar un mínimo de US $ 300 anuales. Y como nunca faltan personas “escépticas”, reitera finalmente que como parte de la política de WordPress: “lo que es gratis, lo seguirá siendo”, pues esto se va a mantener así.

¡Muy, muy bien hecho, WordPress!

Esta entrada pretende responder una solicitud particular: “Cómo ser un buen lector de blog” y mi opinión al respecto. Es una solicitud interesante, ya que hay millones de artículos planteando cómo ser un buen blogger, pero no demasiados sobre el otro extremo de la línea de comunicación. Igualmente, abundan las reglas de qué hacer y qué no hacer al momento de escribir una entrada, pero escasean las que se refieren a los comentarios.

Existe hace mucho tiempo algo llamado “netiqueta”, es decir las reglas elementales de etiqueta o de comportamiento en la red. Estas reglas se refieren principalmente a lo que yo llamo los abuelitos de los blogs: los foros y también a otros espacios de interacción de los internautas, como el correo electrónico, las salas de chat, etc. Este enlace de la Wikipedia da una idea bastante clara sobre el asunto. Y muchos de los “preceptos” pueden aplicarse a la interacción en los blogs.

En base a esta netiqueta, a las reglas elementales de la comunicación y los buenos modales y a mi propia experiencia, como blogger y como lectora, estas serían mis recomendaciones para llegar a ser el lector que todo blogger sueña tener.

La parte formal de la comunicación

  1. Si el blog que lees usualmente respeta la ortografía y la gramática de tu idioma, hazlo tú también al comentar o escribir en él. El no hacerlo (omitir acentos y signos de puntuación, suprimir vocales, reemplazar la q por la k y muchos otros “rasgos de estilo”) además de dificultar la comprensión de lo que escribes, produce una disminución instantánea del ARC, tanto con el blogger como con sus lectores habituales. Si no conoces suficiente ortografía o gramática, ¡pues apréndela! No es difícil.
  2. No uses frases o párrafos completos en mayúsculas. La convención que existe en la comunicación por Internet es que las mayúsculas equivalen a gritos. Si tu intención no es gritarle al blogger o a sus lectores, usa mayúsculas y minúsculas, como todo el mundo.
  3. Si quieres destacar algo de lo que dices, usando negritas o itálicas por ejemplo, hazlo para agregar interés a tu escrito. Es muy sencillo… Si no sabes cómo hacerlo, sólo pregúntale a un amigo que sepa hacer páginas web y/o que tenga un blog.
  4. Parece ser una convención con un alto grado de acuerdo que los comentarios no requieren el clásico saludo o despedida de las cartas o mensajes normales. Pienso que se debe en parte a la rapidez característica del medio y en parte es que todos los comentarios en un blog o foro comienzan diciendo “Juan Pérez dijo:…”, por tanto, sería redundante firmar al final. Mi opinión sobre esto es que nunca un Hola! o un Con cariño, Juan podrían estar de más, y por tanto esto queda a opción del lector.
  5. Si comentas por primera vez en un blog de tipo personal o que tenga evidentemente una comunidad de lectores a su alrededor, que se conocen entre sí, preséntate en una línea o menos en tu primer comentario. Al menos di “Soy Juan Pérez, de tal país” o “Soy Juan Pérez y llegué a este blog buscando tal y tal cosa y me ha gustado…” o algo así. Igual que cuando llegas a una casa o cuando conoces a alguien por primera vez.
  6. Nunca olvides lo que tu mamá te enseñó: Las cosas se piden por favor y cuando se conceden, se dan las gracias. Por más rápido que escribas, estas reglas siguen siendo indispensables.
  7. Si le preguntas algo al blogger, asegúrate de volver a buscar tu respuesta, dale un mínimo de 12 a 48 horas. Y entonces, cuando te responda, al menos dale un acuse de recibo a su respuesta. Si no estás seguro de regresar, entonces no le preguntes.
  8. Siempre, siempre, siempre, tómate un par de minutos para revisar una o dos veces lo que has escrito antes de enviarlo. Asegúrate de que no tiene errores. De esta manera, no agregarás trabajo extra a algunos bloggers que se toman la molestia de corregir lo que escriben sus lectores.

La parte de contenido de tu comunicación

  1. El número uno aquí es: HAZLO. Escríbele, déjale un comentario, pregúntale, cuéntale cosas, discute con él/ella. Esto es lo más preciado para un blogger: la respuesta de sus lectores. En realidad, es lo más preciado, punto. Los seres humanos en general, tienen hambre permanente de respuestas. En otras palabras, si tienes duda entre comunicar o no, la respuesta SIEMPRE es ¡comunica!
  2. No puedo insistir demasiado en este asunto… si te gusta lo que el blogger escribió, díselo; si no te gusta, díselo también; si estás de acuerdo o en desacuerdo, díselo. Los comentarios de este tipo valen entre 1 y 3 puntos, dependiendo de la extensión. Si le dices el por qué, en cualquiera de los casos, entonces vale 2 puntos más. Si le pides que amplíe o que aclare algo, vale otros 2 puntos. Si tú amplías o aclaras algo, vale 3 puntos más. Si además de lo anterior, respondes a comentarios o preguntas de otros lectores, tus comentarios valen un mínimo de 10 puntos. Y así sucesivamente. [Nota: este "sistema de puntos" es algo totalmente arbitrario –medio en serio, medio en broma– que sólo busca dar una idea de lo que más aprecia un blogger en cuanto a comentarios.]
  3. No asumas que el blogger tiene poderes psíquicos de telepatía o algo similar y que sabe perfectamente a qué te refieres o qué necesitas o deseas saber. Haz todo lo posible para que tu comunicación sea comprensible, tanto en forma, como en extensión y en contenido.
  4. No olvides que lo que escribes está al alcance del mundo. Aparte del blogger, muchas otras personas, para bien o para mal, leerán lo que has escrito.
  5. Si te molesta, te enoja o te deprime sobremanera algo que ha escrito el blogger o uno de sus lectores, espera hasta el día siguiente antes de responder, a menos que seas Clear o más allá. Si escribes algo en medio de un ataque de furia, existe un 80% de probabilidades que te arrepientas después e inútilmente desees no haberlo hecho.
  6. Por el contrario, si algo que acabas de leer te fascina o te hace feliz ¡no esperes ni un segundo para hacérselo saber al mundo entero!
  7. Finalmente, siempre que puedas, añade algo a lo que acabas de leer. Tu propia experiencia, una reflexión, una información, un dato, un enlace,…. un “matiz”, como diría mi amigo Fernando. Esto es tremendamente valioso, mucho más de lo que te imaginas.

Si sigues estos 15 mandamientos te garantizo que serás el lector “consentido” o favorito del blogger y además, será una clara evidencia de que tú mismo deberías tener tu propio blog.

¿Se me queda algo en el tintero?