05.12.08

Feeds, RSS y otros jeroglíficos

Publicado en Bloggers: Secundaria, ¿Qué es...? tagged , , en 1:40 am por Karen Blixen

Palabras como RSS, feeds y otras aún peores que frecuentemente las acompañan en la misma oración, son de las más comunes en la jerga de los blogs. Trágicamente, las “explicaciones” que se les intenta dar en Internet parecen ser las más confusas e indescifrables, al menos en español. Para mí, esta situación ha llegado a ser tan intrigante que ya he comenzado una entrada sobre la dificultad que parece haber para explicar cuestiones técnicas en términos comprensibles.

En la entrada probablemente más importante de mi blog, Cómo Comenzar un blog decía, hace casi un año:

Ignora los términos que están de última moda. Si tienes una de estas palabras o siglas [como RSS] zumbando en tu cabeza y no estás seguro/a de si pertenece o no a la lista de “ignorar”, asume que sí pertenece. No te preocupes, más adelante tendrás tiempo más que suficiente de aclarar cada uno de estos términos, como Dios manda.

32 entradas más tarde, ha llegado ese “más adelante”.

Aclarar las palabras feed y RSS me ha llevado –lo creas o no– más de 8 horas de trabajo. Y ha resultado completamente imposible hacerlo en nuestro propio idioma. Uno de los problemas parece ser la confusión entre ambos términos.

Sin embargo, al final resultaron ser conceptos extremadamente simples. Así reconocí que había encontrado la Verdad en cuanto a ellos. ;-)

Qué es un feed

Un feed es simplemente un archivo que contiene una versión abreviada de una página web (como el “Home” de tu blog), creado para compartir su contenido con otros sitios web.

Una característica del feed es que se actualiza constantemente con lo que se publica o se comenta en tu blog. Contiene lo que escribes, incluyendo tus imágenes y enlaces, pero sin el diseño.

¿Quieres ver un feed, tu propio feed? Abre una nueva ventana o pestaña en tu navegador y escribe el URL de tu blog, seguido de “/feed”. Es decir, http:// elnombredetublog.wordpress.com /feed (sin los espacios); y…

Voilà! Ahí lo tienes. Eso es un feed, tu feed.

Si tu blog tiene más de dos meses de edad, si está abierto al mundo y si publicas al menos una vez cada dos semanas; créeme, más de alguien lee tu feed. Si quieres, puedes jugar un poco con él en este punto, para ganar algo de la familiaridad y el control que regularmente complementan la comprensión.

En tu Panel de Control –> Configuraciones (Settings) –> Lectura están las 3 opciones para tu feed.

  • En la opción “Syndication feeds show the most recent ___ posts” (Los feeds publicados muestran las ___ entradas más recientes) determinas cuántas entradas quieres que se vean en tu feed.
  • En la opción “Para cada artículo en un feed, mostrar…”, decides si quieres que tu feed muestre las entradas completas o sólo los primeros párrafos.
  • En la opción “For each article in an enhanced feed, show…” (En cada artículo de feed “mejorado” mostrar:…) puedes escoger si mostrar o no en cada artículo a los lectores de tu feed: tus categorías, tags, número de comentarios, y opciones para añadir tu feed a cuatro “lectores de feeds” (hablaremos sobre esto en un minuto).

Prueba cambiar algunas de las opciones para que veas lo que hacen. No olvides presionar el botón “Guardar cambios” antes de ir a tu feed a mirar cómo se ven.

Finalmente, para terminar la aclaración del término, cuando hablamos de la palabra feed en términos de la web, la usamos siempre como sustantivo: decimos “un feed”, o “tu feed”. Feed, como sustantivo –contrario a lo que se plantea en las definiciones comunes en Internet– no es “alimentar” ni “alimentación”. Ese es su uso como verbo en inglés.

Feed como sustantivo, significa “pienso”, es decir, alimento para ganado. Y creo que el término, aunque un poco insultante para los humanos, es bastante descriptivo de lo que hace un feed. Tendrás mayor realidad sobre este pequeño chiste cuando te descubras a ti mismo/a horas de horas frente a tu pantalla masticando contenidos web en tu flamante lector de feeds. Espero que te rías cuando llegue ese momento. :-)

Para qué sirven los feeds

Los feeds por sí solos no tienen ninguna utilidad. A muy pocas personas se les ocurriría que es mejor leer un blog en forma de feed que en su forma original. La palabra “UN” es la clave aquí. Los feeds sirven para que puedas leer MUCHOS blogs, no uno.

Existen unos programas especiales que se llaman “lectores” (readers) o “agregadores”, donde en una sola página web puedes leer todos tus blogs favoritos. Otros sitios que no son blogs, pero se actualizan frecuentemente, como de noticias, etc., también disponen de feeds que puedes agregar a tu lector.

Estos lectores te permiten escoger tus cinco, veinte o trescientos sesenta blogs favoritos y leerlos desde una sóla página… en forma de feed. Esto te ahorra bastante tiempo porque te evita tener que visitar a diario tus cinco, veinte o trescientos sesenta blogs y sitios favoritos para ver si hay novedades. Sólo vas a uno: tu lector, y allí lo tienes todo. Además, los lectores de feeds te permiten compartir las entradas de tus blogs favoritos con tus amigos y también tienen otras funciones, pero dejaré que las descubras por ti mismo/a.

WordPress recomienda el lector de Bloglines. Yo lo he usado, es excelente y brinda muchísimas opciones. Sin embargo, en mi opinión, el más sencillo de usar (aunque es un poco limitado) es el lector de Google. Para que tengas una mejor idea, en este enlace tienes un mini-tour por este lector, y en este otro enlace, tienes mis feeds compartidos en el lector de Google.

Estos lectores no pueden leer los sitios en su forma original. Los necesitan en forma de feed. Uno de los formatos más comunes para que los lectores “capturen” los feeds tan pronto se publican y te los presenten para que tú los leas, se llama RSS.

Qué es RSS

Entonces, los feeds están escritos principalmente en un formato llamado RSS. También se escriben en otros formatos con nombres igualmente “simpáticos”, como Atom.

RSS es una sigla muy especial, ya que significa diferentes cosas. Así mismo. Aunque no lo creas. Y en diferentes fuentes en la Web, se dice “que hay una discusión al respecto”, o que “significa 4 cosas diferentes según el grado de actualización del formato”, o que “hay ciertas preferencias con respecto a su significado”.

Como puedes imaginarte (si me conoces), te daré un solo significado. Si dentro de un par de años los geeks se ponen de acuerdo y RSS llega a significar algo diferente a lo que te voy a decir o aparecen nuevos significados, pues ya tienes algo de lo que puedes culparme si quieres.

RSS es la sigla de “Sindicación Realmente Simple”. (Really Simple Syndication).

Ahora bien, paradójicamente, ocurre que la palabra “sindicación” en español es cualquier cosa menos “realmente simple”. Yo llegaría hasta a decir que es un poquitín difícil.

En primer lugar, resulta ser (al menos en lo que respecta a su uso en la redifusión de contenidos en los medios de comunicación) un barbarismo, es decir “un extranjerismo no incorporado totalmente al idioma”, según la Real Academia. Por esta razón, en español debería usarse “Redifusión” en vez de “Sindicación”. Pero entonces esto significaría cambiar “RSS”, por “RRS” en español, con lo cual todo se complicaría más aún.

En segundo lugar, aunque la palabra proviene originalmente de misma raíz griega de términos muy comunes en nuestro idioma, como sindicato, no significa lo mismo, ni siquiera se parece.

Syndication en inglés tiene un uso especializado bastante particular, que no existe en español. Y esta acepción de la palabra, que es la que se aplica al caso de esta entrada, se refiere al campo del periodismo.

Syndication significa vender un artículo o tira cómica para ser publicado en muchas revistas o periódicos a la vez. Por ejemplo, “el reportero recibió un buen ingreso por la “sindicación” de su último artículo”.

En tercer lugar, su origen griego: σύνδικος (syndikos), está compuesto por las voces syn: en conjunto; dik: justicia; y os: sufijo para género masculino; en otras palabras, un magistrado civil u otro oficial gubernamental similar.

Y, pues, naturalmente, uno tiende a quedarse en la luna, ya que esto no parece tener nada que ver con periodismo, mucho menos con Internet…. Pero qué le vamos a hacer. Así discurren y evolucionan a veces los laberintos conceptuales de las palabras a través de los siglos… Amén.

Como les contaba al comienzo de esta entrada, para rematar la confusión, a menudo se usa el concepto “feed RSS” para decir por igual “feed” o “RSS”. Y como si fuera poco, el simbolito naranja que parece un chicle gordito y que sale hasta en la sopa en la mayoría de los blogs, también se asocia indistintamente con feed y con RSS.

Como ves, estos dos términos se tratan como sinónimos y no lo son. Si lo fueran ¡te aseguro que no te sentirías confuso/a en absoluto! :)

Cuando necesites nuevamente “parar” una confusión respecto a este tema, simplemente mantén en mente el dato estable que dice: Un feed es un documento escrito en formato RSS. El formato RSS se utiliza para redifundir contenidos que se actualizan con gran frecuencia en la red.

Espero que con esta entrada puedan disiparse mínimamente las confusiones y los misterios. Si estoy esperando demasiado, déjame tus preguntas y con gusto te responderé lo antes posible.

Y para cerrar esta entrada con broche de oro incrustado de diamantes y zafiros, si hablas inglés, mira este video que explica en una forma magistral lo que es RSS. Es lo mejor que he visto en toda mi vida en cuanto a enseñanza audiovisual de un concepto. Si no hablas inglés, por favor, haz lo que sea para que un amigo te lo traduzca…. ¡no te lo puedes perder!

En una próxima entrada, muy próxima (que es la que en realidad espera mi amigo jusamawi), veremos de qué manera se aplican estos dos conceptos: feeds y RSS al incremento del tráfico de tu blog.

04.27.08

¿Para qué necesitas saber algo de HTML?

Publicado en Bloggers: Primaria, ¿Qué es...? tagged , , , , , , en 12:01 pm por Karen Blixen

HTML… difícilmente pudo algo tener un nombre más complicado y falto de sentido. Solo de ver la palabra, fácilmente te da sueño. Y lo peor es que cuando te enteras de lo que significa la sigla (sí, HTML es una sigla), te quedas peor que como estabas.

Entonces, ¿por qué un navegante común y corriente, uno que nunca ha sido, que no es ni será nunca uno de esos jóvenes técnicos adictos a la programación y a lo último de lo último en tecnología, que se llaman a sí mismos geeks, que se comunican en lenguajes incomprensibles y descifran jeroglíficos informáticos… por qué alguien como tú necesita conocer algo tan esotérico? ¿Para qué?

Esta entrada no pretende enseñarte HTML. Pretende responder a la pregunta “¿Para qué?” luego de lograr algo casi imposible: convertir la sensación de pánico, de estar completamente en blanco y de frustración que provoca la incomprensión en un interés, moderado apenas, que te permita decidir racionalmente si deseas este conocimiento o no para mejorar tu blog o tu página web.

Mi propósito no es convertirte en uno de esos geeks que acabo de mencionar. Si más tarde sucede, es por completo tu responsabilidad. ;-)

¿Qué cosa es el HTML?

Tu computadora habla un lenguaje de máquina. Está compuesto de miles de millones de combinaciones de ceros y unos o, si quieres, “bolitas y palitos”.

Para un humano “normal” es prácticamente imposible comunicarse de esta manera. Para eso existen los programas. Los programas son intérpretes, traductores. Pueden comunicarse con la máquina directamente y también contigo, a través de idiomas comunes, de idiomas que tanto una máquina, como un programa (que es un especie de máquina), y como un ser humano (que no es una máquina, en absoluto) pueden comprender.

Por ejemplo, si tu computadora se quedara “vacía”, si le sacaras todos sus programas, si se quedara sin Word, sin Excel, sin Explorer…. etcétera, tú pensarías que ella “no puede hacer nada”. No, no es así. Ella puede, igual que antes. Eres tú quien no podría hacer nada. Porque no podrías comunicarle a ella lo que quieres que haga. Para comunicárselo, necesitas los traductores, que son los programas que le acabas de quitar.

Los diferentes programas se comunican con tu computadora, contigo y entre sí en diferentes lenguajes informáticos. El HTML es uno de ellos. Y de ahí viene la “L” de HTML: “language” en inglés, que significa idioma o lenguaje.

No te diré en este punto todavía lo que significa el resto de la sigla. Vamos a continuar entendiendo un poco más lo que es.

El HTML, entonces, es un idioma intermedio entre el tuyo y el de tu computadora y eso es todo lo que es. Es uno de los idiomas que “hablan” los programas navegadores de Internet, como Explorer, Safari, Firefox y todos los demás.

¿Cómo se dice “hola” en HTML?

El HTML es un idioma especial, que está compuesto principalmente de instrucciones u órdenes. No parece ser muy poético a primera vista, ni muy amable, supongo que sus creadores no consideraron que se debía ser amable con las máquinas…. Así que no hay un término para “hola!, aunque sí algo parecido, que veremos en un momento.

Los creadores del HTML, que apareció públicamente por primera vez en 1991, le llamaron a este idioma “Lenguaje de Marcado” (Mark-up Language), porque era muy parecido a las marcas que se hacían en los primeros tiempos de la imprenta de probablemente principios del siglo XIX. En esa época, los “marcadores” (un oficio muy respetable de la época), escribían (marcaban) los manuscritos con las instrucciones para el impresor de cómo debía verse la publicación ya impresa. Marcaban el tipo de letra que debía usarse, el estilo, el tamaño, las medidas de las columnas, etc. Y estas instrucciones, igualmente manuscritas, eran la guía para quienes preparaban las cajas de tipo para la impresión.

Para que tengas una idea aproximada del tipo de impresión de esa época, dale un vistazo a este maravilloso video sobre esa clase de impresión, que todavía se usa en muchos sitos.

El término “marcado” también se usa actualmente (en inglés sobre todo) para describir el trabajo de los correctores de pruebas, de estilo y otras profesiones similares.

El “marcado” también se usa en el lenguaje hablado. La Wikipedia da un ejemplo bastante ilustrativo de la aplicación de un lenguaje de marcado en un dictado en voz alta –me imagino que a una secretaria no muy diestra– y se los presento tal cual aquí:

    Ponga estilo de carta, ponga mayúsculas, Estimado Juan, ponga dos puntos, aparte, sangría, ponga primera letra mayúscula, Te escribo esta carta, abra negrillas, de forma muy urgente, cierre negrillas, ya que no me has enviado…, etc.

Ahora bien, si alguien va a leer lo anterior en vez de escucharlo, va a tener que leerlo al menos 2 veces, a menos que separe lo que es instrucción de lo que es el texto de la carta que se está dictando. Quedaría más o menos así:

    [Ponga estilo de carta] [Ponga mayúsculas] Estimado Juan [Ponga dos puntos] [Aparte] [Sangría] [Ponga primera letra mayúscula] Te escribo esta carta [Abra negrillas] de forma muy urgente [Cierre negrillas] ya que no me has enviado…, etc.

Y lo anterior seria una aproximación al HTML. En este idioma, las instrucciones se ponen entre signos < y >, en vez de corchetes, y son un poco más “maquinales” que las anteriores. Por ejemplo para decir:

    “[Abra negrillas] de forma muy urgente [Cierre negrillas]“, escribimos:
<b>de forma muy urgente</b>

y el resultado es: de forma muy urgente

ya que en HTML, “negrilla” se dice “b” (del inglés bold). De igual modo, como probablemente ya lo adivinaste, para poner itálicas en HTML, escribimos:

<i>de forma muy urgente</i>

y el resultado es: de forma muy urgente

Estas dos simples órdenes las puedes usar cuando escribas tu próximo comentario en un blog, si quieres destacar algo con negrillas o itálicas. :-)

Ese tipo de instrucción entre símbolos < y > se llaman “tags”. Sí igual que tus tags para clasificar tus entradas, pero significan algo diferente: en HTML, el tag de apertura significa: “Comienza a hacer lo que dice aquí” y el tag de cierre (el que tiene la diagonal “/“) significa: “Deja de hacer lo que dice aquí”.

Hay unas 65 tags para las instrucciones que necesitas para construir, por ejemplo, una página web. De éstas, se usan con frecuencia algunas 20.

Y así es como se estructura este lenguaje de marcado llamado HTML. Es simplemente el texto e imágenes, videos, etc. que quieres publicar en internet más las instrucciones en forma de tags. Eso es prácticamente todo.

Entonces, probablemente ya lo adivinaste, de “marcado” viene la “M” de HTML. Es decir que “ML” significa lenguaje de marcado (del inglés Mark-up language).

Por cierto, casi lo olvido. “Hola” en HTML, se dice:

<html>

y “Adiós” se dice, naturalmente,

</html>

O, al menos, así comienzan y terminan todas las páginas escritas en este idioma. ;-)

Los enlaces: diminutas puertas al infinito

En mi opinión, una de las cosas más maravillosas de Internet es la posibilidad de navegar por un océano de información virtualmente ilimitado, donde las rutas posibles se acercan al infinito, por virtud de los enlaces.

No sé si tú, lector o lectora, recuerdas haber vivido cuando no existía el Internet. Si es así, entonces posiblemente te maravillas igual que yo cada vez que lo piensas…

Los enlaces están hechos de una sustancia especial, diferente a la que usa el texto normal. Aunque esta “pasta” originalmente fue azul, actualmente viene en los colores más variados. Este tipo de texto especial, mágico, que te lleva por rumbos insospechados cuando haces click sobre él se llama, muy adecuadamente, hipertexto.

Hiper, como probablemente sabes, viene del griego hiper (ὑπερ), que significa “más allá” y también denota abundancia e incluso exceso. Así, los enlaces están hechos de una clase de texto que te lleva más allá.

El hipertexto se comenzó a crear en los años 60. Veinte años después, con la aparición de la Web, su uso se popularizó extraordinariamente. Actualmente, el HTML también ha evolucionado y existen otros lenguajes de marcado más modernos y con más opciones.

Entonces, “HT”, las dos primeras letras de la sigla significan “HiperTexto”. Porque el HTML no es cualquier lenguaje de marcado, sino uno para navegar en el océano de la Web, cuyas rutas son guiadas básicamente por el hipertexto, en forma de enlaces.

HTML, entonces, es una sigla para “Lenguaje de marcado de hipertexto”. Y ahora sí puedes comprender lo que eso significa. (¡Espero!) :-D Y así, con esta parte completamos la aclaración del término HTML.

Entonces… ¿para qué necesitas saber algo de HTML?

Ahora sí puedes hacerte la pregunta teniendo la posibilidad de responderla. Actualmente, existen miles de programas que le permiten a la gente ser completamente analfabeta en HTML y aún así poder hacer páginas web y blogs, por ejemplo.

WordPress tiene un magnífico editor visual que da muchísimas posibilidades a un principiante. Pero tiene algunos límites. Si conoces algo de HTML, puedes ir más allá de estos límites. Con mucha mayor razón en el caso de una página web. Si conoces HTML, puedes “hablar con el navegador”, para que tu página quede exactamente como tú quieres. Si no, estás limitado a las opciones que te brindan las “páginas al instante” que te ofrece tu servicio de hospedaje.

Tal vez dirás que tienes un programa especial que permite construír páginas Web con un sistema llamado “WYSIWYG”: sigla de “Lo que ves es lo que obtienes” (del inglés What you see is what you get), que funciona de manera similar, aunque mucho más sofisticada, que el editor visual de WordPress. Si es así ¡felicidades! son muy útiles y brindan miles de posibilidades de diseño, especialmente los de la casa Adobe. Pero…..

Sí, hay un pero. Si cometes un error, o si algo te sale mal, no tienes posibilidad de arreglarlo si no conoces HTML.

Sucede como con un automóvil. ¡Necesitas mínimamente saber cambiar una rueda pinchada! Por otra parte, mientras más conoces sobre el funcionamiento de tu automóvil, mejor te funciona, mejor puedes controlarlo y mejor te relacionas con él. Y, aunque no lo creas, si no sabes cómo arreglar una rueda pinchada ¡es más probable que se te pinche que si sabes cómo! ¡En serio!

En toda mi vida, este tema ha sido el único sobre el que he hecho un curso en lo que tiene que ver con computadoras. Ha sido el único tema en el que me sentí incapaz de aprender por mí misma. Tuve la inmensa fortuna de conocer al mejor profesor del mundo, Daniel Matos, que no sólo conoce Y USA la Tecnología de Estudio para enseñar, no sólo conoce informática (entre otros temas) al derecho y al revés, sino que ¡le fascina enseñar! No se encuentran fácilmente personas con esas calificaciones, al menos en nuestro país.

Bueno, pues, la primera pregunta que tuvo que responderme el Profesor Daniel fue precisamente ésa: “¿Para qué?” Y su respuesta fue aproximadamente todo lo que te acabo de explicar en los párrafos anteriores. Pero, naturalmente, no la reproduzco acá porque “él me lo dijo”… ¡Dios me libre! Sino porque muchos años de práctica me han demostrado que tenía absoluta razón.

L. Ronald Hubbard desarrolló un concepto vital, llamado el Triángulo KRC, que explica el porqué de lo anterior (y de munchísimos otros fenómenos en la vida). Los tres vértices de este triángulo son: K, de Conocimiento (del inglés Knowledge); R, de Responsabilidad y C, de Control. Es un triángulo, porque estos 3 elementos se interrelacionan y dependen unos de otros. Si uno “sube” o aumenta, igualmente aumentan los otros dos. Si uno “baja” o disminuye o se bloquea, igual sucede con los dos restantes.

Por esa razón, no puedes ser responsable de algo, ni mucho menos controlarlo, si no sabes nada sobre ese algo. De igual modo, no puedes controlar o conocer algo si no estás dispuesto a asumir un mínimo de responsabilidad sobre él. Y por el contrario, si estás dispuesto a saber cada vez más sobre algo, inevitablemente vas a asumir una responsabilidad cada vez mayor sobre ese algo y tendrás entonces mayor y mayor control sobre ello.

Pienso que por el lado del KRC también va la respuesta a la pregunta que da el título a esta entrada.

04.17.08

El Blogroll de WordPress.com

Publicado en Bloggers: Kindergarten, ¿Cómo se hace...?, ¿Qué es...? tagged , , en 9:45 pm por Karen Blixen

En términos puramente mecánicos, el blogroll es una función muy simple de tu barra de navegación (sidebar). Sirve para colocar enlaces. Y eso es todo.

Sin embargo, se llama blogroll porque siendo los bloggers (en general) amantes de las redes y las comunidades, comenzaron colocando allí una lista de los blogs de sus amigos: blog=blog roll=lista de nombres (como en el “pase de lista” de cuando estabas en el colegio). El blogroll es, entonces, una lista de enlaces a los blogs amigos. Al menos, lo era originalmente.

El blogroll se ubica en tu barra de navegación y puedes colocarlo en el orden que desees. Como todos los otros elementos de tu barra, es un widget. Por tanto, para cambiarlo de posición, ve a tu Panel de Control –> Design –> Widgets. Encontrarás más información sobre los widgets y su funcionamiento en esta entrada.

¿Un blogroll o varios?

WordPress te permite tener “varios” blogrolls. De esta manera, puedes organizar mejor tus enlaces y facilitar la navegación a tus lectores. Para mí, esto es una maravilla.

Un ejemplo de esta función es mi propio blogroll, dale una miradita por favor, está debajo de los comentarios de los lectores. Verás que aparentemente tengo 3 blogrolls. El primero se llama “Alumnos y exalumnos”, el segundo se llama “Blogroll de Scientology“, y el tercero se llama “Maestros, modelos y amigos”.

Y digo aparentemente, porque en realidad es un sólo widget que tiene la función de mostrar tus enlaces. Lo que ocurre es que tus enlaces se ordenan en grupos según categorías que tú les asignas.

Estas categorías son diferentes a las categorías que le asignas a tus entradas; se llaman igual: “categorías”, pero son de otro tipo. Así, si lo deseas, puedes dividir tus enlaces en “Blogs de mis amigos” y “Sitios de música”, por ejemplo, o en la forma, tipo y cantidad que desees. También, si lo prefieres, puedes tener un solo blogroll.

Cómo agregar, quitar y editar enlaces

Tu blogroll ya viene, por defecto, con dos enlaces incluidos. Uno enlaza al Sitio de WordPress.com y el otro, al de WordPress.org, ya que hay dos “WordPresses”. Cuando comienzas tu blog, puedes dejarlos o quitarlos, como quieras.

Para agregar nuevos enlaces, ve a tu Panel de Control –> Redactar –> Link. Allí le pones el nombre que aparecerá en tu blogroll, por ejemplo “El Blog de Pancho”; el url, es decir la dirección del blog o página que quieres enlazar; y una descripción breve, que aparece cuando tus lectores ponen el cursor sobre el enlace. Luego haces clic en el botón “Guardar” y ya.

También puedes agregar enlaces desde tu Panel de Control –> Administrar –> Enlaces –> Manage Links (add new).

Para quitar un enlace, ve a tu Panel de Control –> Administrar –> Enlaces. Allí, simplemente seleccionas el nombre del enlace que deseas quitar (o modificar) y en la ventana que se abre, seleccionas “Eliminar enlace” (arriba a la derecha) para borrarlo. O marcas la opción “Keep this link private” (Mantener este link privado), para guardar el enlace sin que se vea.

Para editar un enlace, en el mismo sitio anterior puedes hacer los cambios que desees.

Cómo dividir tu blogroll

Para crear más de un blogroll, lo primero que tienes que hacer es crear las categorías que los dividen. En los nuevos blogs, la categoría por defecto es “Blogroll”, que se asigna automáticamente a cada nuevo enlace que creas.

Vamos a suponer que deseas 3 blogrolls: Mis blogs amigos, Mi música y Sitios en inglés. Esto es lo que haces:

  • Decide cuál de las anteriores será la categoría por defecto, vamos a suponer que es Mis blogs amigos.
  • Edita la categoría por defecto (Blogroll) y llámala Mis blogs amigos, según se explica en la sección anterior.
  • Crea las nuevas categorías Mi música y Sitios en inglés, según se explica en la sección anterior.
  • Agrega tus enlaces y asígnale a cada uno la categoría correspondiente. Esto lo haces desde la opción “Categorías” que está bajo la “Descripción” de cada enlace que creas.

Eso es todo. :-D Ten en cuenta que tus enlaces se muestran en orden alfabético y por ahora esto no cambia. Además, para que “todos” tus flamantes “blogrolls” aparezcan en tu barra de navegación, debes haber asignado al menos un enlace a cada categoría.

04.13.08

¿Qué es un widget y cómo funciona?

Publicado en Bloggers: Kindergarten, ¿Cómo funciona...?, ¿Qué es...? tagged , , en 1:44 am por Karen Blixen

Un widget es un programita muy útil que te da acceso a funciones que usas frecuentemente.

Por ejemplo en tu barra de navegación (sidebar), usas un widget para cada parte que la constituye: un widget te permite mostrar tus últimas entradas en orden cronológico, otro widget cuenta para ti las páginas que visitan tus lectores, otro te sirve para escribir textos o mostrar imágenes, otro lo usas para tu blogroll y así sucesivamente.

Al momento de escribir esta entrada, WordPress.com tiene disponibles 25 diferentes widgets para tu barra de navegación. Esto significa 25 diferentes funciones.

Como es mi costumbre, no pienso robarte el placer de la aventura y el descubrimiento y voy a darte solamente la visión general de cómo funcionan y cómo puedes personalizarlos. De ti depende la exploración, la experimentación y la práctica.

Los widgets viven en tu Panel de Control –> Design –> Widgets. Allí verás algo como esto:

widgets en WordPress

Son dos columnas de widgets: una gris a la izquierda y una azul a la derecha. Como indica la flecha, la idea es que “traslades” los widgets grises que deseas incluir en tu barra de navegación hacia la columna de la derecha, que muestra los que ya tienes incluidos.

Para hacerlo, sólo elige el que deseas trasladar y haz clic en el enlace que dice “Añadir”. El widget va automáticamente al final de tu lista azul.

Como ejemplo de personalización, usaremos uno de los más comunes, el widget “Comentarios Recientes”. Haces clic en “Editar” para abrir tu widget azul.

  • Primero, puedes personalizar el título del widget, le puedes llamar “Nos comentan” o “Lo que ustedes piensan” o como quieras. Si no escribes nada, en tu barra de navegación se llamará “Comentarios recientes”.
  • Luego, escoge cuántos comentarios quieres mostrar (hasta 15).
  • Entonces, decide si vas a mostrar los avatares de tus lectores o no y de qué tamaño (un avatar es una pequeña imagen, comúnmente cuadrada, que identifica o representa a un usuario de un sitio web). Si tus lectores en general no usan avatar, escoge “Sin avatares”, ya que de lo contrario, se verán unas feas siluetas grises, que es el avatar por defecto en WordPress. Luego prueba el tamaño que mejor se ve en tu Barra de Navegación.
  • Por ahora, olvídate de las opciones de color que ofrece este widget. En general, cualquier cambio se ve fatal.
  • Haz clic en el botón “Cambio” y listo. ¡Tu widget ya está personalizado!

Cuando hayas hecho esto con todos los widgets que quieres incluir, ordénalos de forma lo más lógica posible (coloca los que más se usan arriba y los que menos, abajo). Para esto, simplemente haces un clic sostenido en el widget que deseas cambiar de posición y lo arrastras hasta donde quieres colocarlo.

Recuerda usar el botón “Guardar cambios”, al final de tu columna azul, antes de salir de esa página.

01.05.08

Los 15 mandamientos del perfecto lector

Publicado en Bloggers: Primaria, Comunicación, Mi punto de vista, ¿Qué es...? tagged en 1:37 am por Karen Blixen

Esta entrada pretende responder una solicitud particular: “Cómo ser un buen lector de blog” y mi opinión al respecto. Es una solicitud interesante, ya que hay millones de artículos planteando cómo ser un buen blogger, pero no demasiados sobre el otro extremo de la línea de comunicación. Igualmente, abundan las reglas de qué hacer y qué no hacer al momento de escribir una entrada, pero escasean las que se refieren a los comentarios.

Existe hace mucho tiempo algo llamado “netiqueta”, es decir las reglas elementales de etiqueta o de comportamiento en la red. Estas reglas se refieren principalmente a lo que yo llamo los abuelitos de los blogs: los foros y también a otros espacios de interacción de los internautas, como el correo electrónico, las salas de chat, etc. Este enlace de la Wikipedia da una idea bastante clara sobre el asunto. Y muchos de los “preceptos” pueden aplicarse a la interacción en los blogs.

En base a esta netiqueta, a las reglas elementales de la comunicación y los buenos modales y a mi propia experiencia, como blogger y como lectora, estas serían mis recomendaciones para llegar a ser el lector que todo blogger sueña tener.

La parte formal de la comunicación

  1. Si el blog que lees usualmente respeta la ortografía y la gramática de tu idioma, hazlo tú también al comentar o escribir en él. El no hacerlo (omitir acentos y signos de puntuación, suprimir vocales, reemplazar la q por la k y muchos otros “rasgos de estilo”) además de dificultar la comprensión de lo que escribes, produce una disminución instantánea del ARC, tanto con el blogger como con sus lectores habituales. Si no conoces suficiente ortografía o gramática, ¡pues apréndela! No es difícil.
  2. No uses frases o párrafos completos en mayúsculas. La convención que existe en la comunicación por Internet es que las mayúsculas equivalen a gritos. Si tu intención no es gritarle al blogger o a sus lectores, usa mayúsculas y minúsculas, como todo el mundo.
  3. Si quieres destacar algo de lo que dices, usando negritas o itálicas por ejemplo, hazlo para agregar interés a tu escrito. Es muy sencillo… Si no sabes cómo hacerlo, sólo pregúntale a un amigo que sepa hacer páginas web y/o que tenga un blog.
  4. Parece ser una convención con un alto grado de acuerdo que los comentarios no requieren el clásico saludo o despedida de las cartas o mensajes normales. Pienso que se debe en parte a la rapidez característica del medio y en parte es que todos los comentarios en un blog o foro comienzan diciendo “Juan Pérez dijo:…”, por tanto, sería redundante firmar al final. Mi opinión sobre esto es que nunca un Hola! o un Con cariño, Juan podrían estar de más, y por tanto esto queda a opción del lector.
  5. Si comentas por primera vez en un blog de tipo personal o que tenga evidentemente una comunidad de lectores a su alrededor, que se conocen entre sí, preséntate en una línea o menos en tu primer comentario. Al menos di “Soy Juan Pérez, de tal país” o “Soy Juan Pérez y llegué a este blog buscando tal y tal cosa y me ha gustado…” o algo así. Igual que cuando llegas a una casa o cuando conoces a alguien por primera vez.
  6. Nunca olvides lo que tu mamá te enseñó: Las cosas se piden por favor y cuando se conceden, se dan las gracias. Por más rápido que escribas, estas reglas siguen siendo indispensables.
  7. Si le preguntas algo al blogger, asegúrate de volver a buscar tu respuesta, dale un mínimo de 12 a 48 horas. Y entonces, cuando te responda, al menos dale un acuse de recibo a su respuesta. Si no estás seguro de regresar, entonces no le preguntes.
  8. Siempre, siempre, siempre, tómate un par de minutos para revisar una o dos veces lo que has escrito antes de enviarlo. Asegúrate de que no tiene errores. De esta manera, no agregarás trabajo extra a algunos bloggers que se toman la molestia de corregir lo que escriben sus lectores.

La parte de contenido de tu comunicación

  1. El número uno aquí es: HAZLO. Escríbele, déjale un comentario, pregúntale, cuéntale cosas, discute con él/ella. Esto es lo más preciado para un blogger: la respuesta de sus lectores. En realidad, es lo más preciado, punto. Los seres humanos en general, tienen hambre permanente de respuestas. En otras palabras, si tienes duda entre comunicar o no, la respuesta SIEMPRE es ¡comunica!
  2. No puedo insistir demasiado en este asunto… si te gusta lo que el blogger escribió, díselo; si no te gusta, díselo también; si estás de acuerdo o en desacuerdo, díselo. Los comentarios de este tipo valen entre 1 y 3 puntos, dependiendo de la extensión. Si le dices el por qué, en cualquiera de los casos, entonces vale 2 puntos más. Si le pides que amplíe o que aclare algo, vale otros 2 puntos. Si tú amplías o aclaras algo, vale 3 puntos más. Si además de lo anterior, respondes a comentarios o preguntas de otros lectores, tus comentarios valen un mínimo de 10 puntos. Y así sucesivamente. [Nota: este "sistema de puntos" es algo totalmente arbitrario –medio en serio, medio en broma– que sólo busca dar una idea de lo que más aprecia un blogger en cuanto a comentarios.]
  3. No asumas que el blogger tiene poderes psíquicos de telepatía o algo similar y que sabe perfectamente a qué te refieres o qué necesitas o deseas saber. Haz todo lo posible para que tu comunicación sea comprensible, tanto en forma, como en extensión y en contenido.
  4. No olvides que lo que escribes está al alcance del mundo. Aparte del blogger, muchas otras personas, para bien o para mal, leerán lo que has escrito.
  5. Si te molesta, te enoja o te deprime sobremanera algo que ha escrito el blogger o uno de sus lectores, espera hasta el día siguiente antes de responder, a menos que seas Clear o más allá. Si escribes algo en medio de un ataque de furia, existe un 80% de probabilidades que te arrepientas después e inútilmente desees no haberlo hecho.
  6. Por el contrario, si algo que acabas de leer te fascina o te hace feliz ¡no esperes ni un segundo para hacérselo saber al mundo entero!
  7. Finalmente, siempre que puedas, añade algo a lo que acabas de leer. Tu propia experiencia, una reflexión, una información, un dato, un enlace,…. un “matiz”, como diría mi amigo Fernando. Esto es tremendamente valioso, mucho más de lo que te imaginas.

Si sigues estos 15 mandamientos te garantizo que serás el lector “consentido” o favorito del blogger y además, será una clara evidencia de que tú mismo deberías tener tu propio blog.

¿Se me queda algo en el tintero?

10.17.07

Ya tenemos “tags” en WordPress.com

Publicado en Anuncios, Bloggers: Kindergarten, En WordPress.com, ¿Cómo funciona...?, ¿Cómo se hace...?, ¿Qué es...? tagged , , , , en 1:46 am por Karen Blixen

Hace unas tres semanas WordPress.com puso la función de “tags” (etiquetas) a disposición de sus usuarios. Estuve probándolas en este tiempo y veo que funcionan de lo más bien, como era de esperarse. :-)

En este caso, una tag es una palabra clave (puede ser más de una) que, al igual que las categorías sirven para dos fines: Como índice de contenido y para atraer lectores a tu blog.

Diferencia entre tag y categoría

No hay ninguna diferencia en lo que son y en lo que hacen. Es decir, puedes usar en tu blog sólo categorías y obtendrás un resultado determinado. Por el contrario, puedes usar sólo tags y obtendrás exactamente el mismo resultado.

Las únicas diferencia entre las tags y las categorías son las formas de asignarlas a una entrada y de mostrarlas en tu blog.

Las categorías se marcan o se añaden en la barra derecha de tu panel de control al redactar una entrada y las tags, separadas por comas, se escriben abajo de la caja de texto, en la misma página.

Ahora bien, si usas ambas y las combinas de manera sensata, puedes obtener un resultado mucho mejor que si sólo usas tags o sólo categorías.

Ventajas de usar tags y también categorías

Las ventajas se pueden resumir en una mayor comodidad para tus lectores al navegar por tu blog, e igualmente para los buscadores y sus arañas.

Para la organización de tu blog (comodidad para tus lectores)

Usar tags y categorías es como ponerle dos índices a tu blog.

En WordPress, las categorías funcionan mejor como “Índice general” con el cual organizar tus temas principales, idealmente menos de 15.

Las tags van mejor como un detallado “Índice de materias”, que puede ser mucho más largo.

Un ejemplo del uso combinado de tags y categorías, según lo anterior, sería el de una entrada llamada “Mis vacaciones en México”.

Esta entrada se archivaría en tu categoría Viajes o Mis viajes por el mundo. Las tags correspondientes, dependiendo del contenido, serían algo como: México, turismo, Puebla, Tenochtitlán, chile, mole poblano, tacos, platería, aztecas, El Zócalo, etc.

Naturalmente, no es necesario agregar tantas tags a cada entrada. A veces bastará con una. Tal vez ninguna. A veces, necesitarás cuatro o cinco, siempre dependiendo de tu contenido.

Para la navegación de los buscadores y sus arañas

Al tener una lista mucho mayor de tags, pues tienes más “lucecitas” en medio del mar, para atraer lectores.

Sin embargo, esta es una función que puede ser abusada y en este caso tarde o temprano perderá su utilidad. Cuando esto ocurre, se considera una forma de spam, algo en lo que de ninguna manera quieres caer. Para evitarlo, usa siempre las tags que realmente correspondan al contenido de tu entrada.

Mostrar o no mostrar tus tags

Esta es una decisión que toca los aspectos de diseño y de navegación en tu blog.

Esto significa que si lo haces bien, mostrarlas puede ser de gran ayuda para la orientación de tus lectores (y buscadores); exactamente como un buen índice.

Por el momento, las tags sólo se pueden mostrar en tu barra lateral, a través del widget llamado “nube de etiquetas”. A diferencia de tus categorías, las tags no se muestran como lista ni como menú desplegable. Tampoco puedes desplegarlas en una página.

Por esta razón, si tus tags tienen varias palabras y/o tu barra lateral es estrecha y/o si tienes demasiadas, no se verán bien en tu barra lateral y lo que lograrás será aumentar la confusión de tus lectores.

Yo espero que en un día no muy lejano WordPress.com permita la publicación de una Página completa donde exhibirlas, como en el caso del propio blog de WordPress. Esta sería una función muy útil para orientar a los visitantes.

Para mostrar tus tags, ve a Panel de Control —> Administrar —> Presentación —> Widgets y arrastra el widget “nube de etiquetas” de la caja “widgets disponibles” a la caja “barra lateral”, en la posición que desees.

10.07.07

¿Cuál plantilla me conviene más?

Publicado en Bloggers: Kindergarten, En WordPress.com, ¿Cómo funciona...?, ¿Qué es...? tagged en 1:19 am por Karen Blixen

Por fin llega el momento tan esperado de seleccionar la plantilla que dará esa apariencia única y exquisita a tu blog y lo hará sobresalir por encima de todos los demás. :-)

WordPress .com, al momento de editar esta entrada, ofrece a sus usuarios 67 diferentes plantillas para escoger y asignársela a tu blog. Luego, puedes cambiarla cuantas veces quieras.


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Si vas a tu Panel de Control —> Design, verás las 5 páginas que contienen (a la fecha de edición de esta entrada) 66 plantillas. La número 67 es la primera que aparece, arriba a la izquierda, la que tienes seleccionada actualmente, en nuestro caso se llama “MistyLook”.

Luego, de tres en tres y por orden alfabético, se te presentan las siguientes 66 plantillas.

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kubrick.jpgCuando abres tu blog por primera vez, la plantilla que WordPress le asigna por defecto se llama Kubrick, que es la que aparece en la imagen de la izquierda.

Sobre cada plantilla, verás dos enlaces, uno con el nombre de la plantilla y otro que se llama “Previsualizar”.

Cuando seleccionas el enlace del nombre, le asignas esa plantilla a tu blog, o la “activas”. Cuando seleccionas la imagen de la plantilla o el enlace “Previsualizar”, como su nombre lo indica, puedes ver una prueba de cómo se vería tu blog con esa plantilla. Naturalmente, ésta última es la opción que estarás usando hasta que estés seguro/a de lo que quieres.

Dedícale un tiempo a explorar cada una de las que te gusten y asegúrate de navegar tu blog a través del previsualizador, así podrás saber cómo se ve el nombre de tu blog, tus páginas, los comentarios de tus lectores, las citas que haces, cada uno de los elementos de tu barra de navegación, etc.

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solips.jpg

En este ejemplo, de mi propio blog en el previsualizador, podemos ver de inmediato que a pesar de lo mucho que me gusta, “Solipsus” no podría ser jamás la plantilla adecuada para mi blog, a menos que decida eliminarle las últimas tres palabras al título, lo cual no ocurrirá. :-)

Hay decenas de criterios que puedes contemplar para decidirte por una plantilla. Sin embargo, tanto para no robarte la diversión de explorar por ti mismo/a todas las posibilidades, como por la naturaleza de nuestro blog, utilizaremos acá los seis más sencillos.

Ejemplo de un proceso de selección

Ahora seleccionaremos un tema a partir de un proceso de descarte, en base a las “preferencias” de un blogger imaginario. Si no tienes tu propio dato estable en cuanto a criterios de selección, puedes tomar este mismo proceso como tu dato estable, para ayudarte a decidir.

[Nota: este proceso imaginario se realizó cuando sólo había 62 plantillas disponibles. Por esta razón, las 5 más recientes no se mencionan.]

1. Número de columnas. Hay plantillas de 1, 2, 3 y 4 columnas (incluyendo la principal, que es donde van las entradas). Mientras más columnas le asignas a tu blog, más estrecha queda tu columna principal y necesitas más elementos para colocar en tus barras de navegación, para que se “justifique” su existencia.

Generalmente, los bloggers de alto nivel técnico usan 3 o 4 columnas, para exhibir sus largas colecciones de ciber-juguetes, premios, afiliaciones y anuncios.Por otro lado, en los blogs de una sola columna, los elementos de navegación van abajo, al final de todas las entradas. Esta disposición te obligará a ti y a tus lectores a bajar y subir cada vez que necesiten uno de estos elementos.

Nuestro blogger imaginario está comenzando un blog, por eso no necesita más de dos columnas. Y sí desea tener una barra de navegación “al alcance de la mano” en todo momento. Entonces, usaremos dos columnas.

2. Imagen en el encabezado. El segundo criterio sería decidir si queremos una imagen en el encabezado o no. Hay plantillas con imágenes fijas, como Banana Smoothie, Dusk, Fauna, Fleur de Lys, Flower Power, Girl in Green, Greenery, etc. Otras, como Benevolence, Blix, Chaotic Soul, Connections, Contempt, Kubrick o K2-Lite, entre otras, tienen una imagen (o un color) que puedes sustituir por la imagen que desees.

Según lo que vimos en la entrada Imágenes para tu blog, en general, una imagen en el encabezado podría ahorrarte “el problema” de buscar una nueva imagen cada vez que publicas una entrada. Nuestro amigo ficticio está muy feliz de ahorrarse ese trabajo por el momento, así que escogemos una plantilla con imagen editable en el encabezado.

Con estos dos simples criterios, hemos descartado nada menos que 45 plantillas y nos quedamos con apenas 17 para elegir: Benevolence, Blix, Chaotic Soul, Connections, Contempt, Cutline, Freshy, K2-lite, Kubrick, MistyLook, Neat!, Ocean Mist, Pool, PressRow, Regulus, Sapphire y Tarski.

Ya se hace más fácil, ¿verdad? Y, curiosamente, éstas son las plantillas más populares. Los siguientes criterios que te recomiendo examinar son:

3. Páginas en el encabezado. La ventaja de este tipo de diseño es que vuelve a tus Páginas más visibles y por tanto más accesibles. La desventaja es que tienes que escoger nombres muy cortos para ellas y, dependiendo de la plantilla, tienes un máximo de tal vez 5 páginas, ya que simplemente no te caben más en una línea y seguramente estarás de acuerdo en que 2 líneas de páginas en un encabezado se ven horrorosamente mal.

Tienen las páginas en el encabezado: Blix, Contempt, Cutline, Freshy, K2-lite, MistyLook, Ocean Mist, Pool, PressRow, Regulus y Tarski. Nuestro blogger imaginario no piensa incluír más de 4 páginas así que con este criterio no descartamos ninguna plantilla.

4. Barra de navegación disponible en todo momento. Hay algunas plantillas en que la barra de navegación aparece sólo en la página principal. En algunas, la barra de navegación “desaparece” cuando abres una entrada. En otras, cuando vas a una Página. En otras, desaparece en ambos casos. En mi opinión muy personal esto ¡es impensable! Es como navegar sin instrumentos, ni mapas, ni rutas. Nuestro amigo blogger invisible está de acuerdo conmigo en este asunto. Así que descartamos Blix, Connections, Kubrick y Sapphire.

5. Diseño y tipografía. Hay plantillas de letra grande (como Cutline, Freshy y PressRow), otras de letra mediana (MistyLook, Tarski, Contempt y K2-Lite) o pequeña (OceanMist, Regulus). Algunas, tienen problemas con los márgenes y, especialmente en la barra de navegación, algunos de sus elementos “se montan” sobre las líneas divisorias (Ocean Mist y en algunos navegadores, Neat! y Freshy). Esto no se ve muy bien que digamos. Algunos de ellos tienen una combinación desagradable entre mayúsculas y minúsculas (aunque esto es puramente una cuestión de gustos). A nuestro blogger imaginario le gusta como se ve la letra mediana y no le gustan los títulos y textos en mayúsculas. Por ello, descartamos Benevolence, Cutline, PressRow, Ocean Mist y Regulus.

6. Naturalmente, tu gusto personal tiene la última palabra. Ya sólo nos quedan ocho plantillas: Chaotic Soul, Contempt, Freshy, K2-lite, MistyLook, Neat!, Pool y Tarsky. Nuestro blogger encuentra “aburridas y rígidas” las plantillas Contempt y Pool. Y MistyLook y Tarski le parecen “muy femeninas”.

Así que ahora sólo nos quedan cuatro: Chaotic Soul, Freshy, K2-lite, y Neat! Nuestro blogger se da cuenta de que definitivamente le gustan las plantillas oscuras y “osadas” y de éstas, la más oscura y “osada”, según su opinión, es Chaotic Soul.

Y así, por fin, ¡tenemos un ganador!

En el caso de que tú también te hayas decidido por una plantilla con encabezado editable, tu próximo paso es escoger tu imagen perfecta e insertarla en el encabezado. Para hacerlo, sigue las instrucciones en Panel de Control —> Design —> Cabecera de Imagen Aleatoria, especialmente en relación a las medidas que allí se especifican.

10.06.07

Las medidas de tus imágenes

Publicado en Bloggers: Kindergarten, ¿Cómo funciona...?, ¿Qué es...? tagged , en 2:43 pm por Karen Blixen

Muy a menudo, antes de publicar una imagen en tu blog, necesitas prepararla, ajustarla. Posiblemente, te preguntas ¿por qué?. La respuesta corta es: porque a menudo son o muy grandes, o muy pequeñas.

Sin embargo, si te pones perfeccionista (como mi amiga Milla) ;-) verás también que a veces son muy claras o muy oscuras, o algo borrosas; o están mal encuadradas; o tienen un encuadre diferente al que tú necesitas o deseas. A veces están movidas o desenfocadas, pero éstas no las quieres ni mucho menos las necesitas, así que sencillamente puedes desecharlas. En fin…

Sin embargo, para mantener esta entrada en el nivel adecuado, hablaremos aquí sólo del tamaño. Todo lo demás está cubierto en el tema Edición de Imagen, sobre el cual puedes investigar y aprender también, desde luego.

Cómo se miden las imágenes

Lo primero que necesitas comprender es que las imágenes físicas (fotos impresas en papel, o recortadas de una revista) funcionan de modo diferente a las imágenes digitales (las que ves en tu computadora).

Podría decirse que las imágenes físicas son bidimensionales: tienen un ancho y una altura, que generalmente se miden en pulgadas o centímetros (aquí usamos pulgadas); y que las digitales son tridimensionales: tienen una tercera medida, que es la resolución.

La resolución de tu imagen

La resolución no es más que la cantidad de pixeles por pulgada cuadrada que tiene tu imagen. Esta unidad de medida de resolución se llama en inglés “ppi” (pixels per inch) o también “dpi” (dots per inch), es decir pixeles o puntos por pulgada cuadrada, respectivamente.

Mientras más pixeles hay en cada pulgada cuadrada, más nítida es tu imagen y más detalles tiene, mientras menos, es más borrosa.

Cuánto pesa tu imagen

El peso de tu imagen se llama así porque indica la facilidad o dificultad que tiene para transportarse por la red. En realidad, mide cuánta memoria ocupa en tu computadora, sea al almacenarla, o mientras la descargas para poder verla, o mientras la envías.

La combinación de las 3 dimensiones anteriores: ancho, altura y resolución es lo que determina el peso de tu imagen. El peso se mide usualmente en “KB” o en “MB”, es decir kilo o mega bytes; esto es, mil o un millón de bytes.

Un byte es el espacio aproximado de memoria que utiliza un caracter (un número, una letra, un símbolo, etc.) Es decir que una imagen de 12 kb, “pesa” lo mismo que un documento que contiene 12,000 caracteres (unas 2,500 palabras; para darte una idea, esta entrada tiene 677 palabras).

El peso óptimo

Si vas a imprimir tu imagen en papel fotográfico o en imprenta, por regla general necesitas darle una resolución de unos 266 dpi. Sin embargo, tu monitor sólo puede “mostrarte” un máximo de 72 ppi. Esto significa que en tu pantalla, una foto de 72 ppi se verá exactamente igual que otra de 250 ppi. La única diferencia que verás es tener que esperar más de 3 veces el tiempo necesario para cargarla. Pero una de 45 ppi se verá bastante mal.

En otras palabras, al usar una resolución mayor a 72 ppi en una imagen que únicamente se verá en tu computadora, sólo le estás agregando peso, sin ningún beneficio en cuanto a nitidez. Por el contrario, si vas a usar una foto tomada de internet para imprimirla en una revista, por lo general se verá bastante pobre, ya que no tiene la resolución suficiente.

Como nota al margen, no sirve de nada “aumentar” o “disminuir” la resolución de una imagen luego de haber sido creada. Sólo puede restarle calidad. Por esta razón, al momento de tomar una foto digital, debes saber de antemano su uso posterior, para así obtener el mejor producto posible.

En una próxima entrada veremos las mecánicas de cómo ajustar el peso de tu imagen, con la menor pérdida posible de calidad. Esto, técnicamente hablando, se llama optimizar tu imagen.

Entradas relacionadas:
Cómo optimizar e insertar tus imágenes
En tu blog, un buen video vale por 1,000 imágenes
Imágenes para tu blog

10.05.07

Imágenes para tu blog

Publicado en Bloggers: Kindergarten, Comunicación, ¿Qué es...? tagged , , , , , , , en 2:34 pm por Karen Blixen

Muchas personas que comienzan un blog se preguntan ¿debo ponerle imágenes a cada entrada? ¿cuántas imágenes se deben usar y de qué tipo? ¿qué hago con los derechos de autor (copyrights)? En esta entrada voy a intentar responder a estas preguntas. Si no lo logro, ya sabes qué hacer: simplemente déjame un comentario en esta Página con las preguntas adicionales que tengas sobre esta entrada. :-)

¿Con imágenes o sin imágenes?

Ésta es la primera decisión que debes tomar, en lo que respecta al tema de las imágenes. Pero no te preocupes demasiado, siempre puedes cambiar de opinión más adelante, si descubres que fue la decisión incorrecta.

Para fines de tu blog, las imágenes juegan dos papeles principales: comprensión y estética.

Las imágenes son útiles para la comprensión de un texto, ya que son un sustituto razonable de “la masa” de aquello sobre lo que escribes. La falta de masa es la primera barrera a la comprensión y cuando esta falta es muy grande, llega a provocar manifestaciones bastante desagradables a tus lectores, como aburrimiento, dolor de cabeza o de ojos, sensaciones extrañas en el estómago, etc.

Hay temas que necesitan más masa que otros. Cuando tratas de explicar cómo funciona o dónde se localiza algo, y en ciertas descripciones de cosas o eventos, las imágenes resultan ser imprescindibles. Por eso, si escribes sobre temas técnicos o científicos, o sobre cualquier cosa con la que tus lectores puedan no estar muy familiarizados, unas cuantas imágenes te serán muy útiles.

Por otra parte, para la mayor parte de las personas (¡espero que seas una de ellas!), la estética es algo importante. Pero ten cuidado. Porque en este sentido, las imágenes son una espada de doble filo para tu blog: pueden contribuir a hacerlo más bonito y atractivo, o, por el contrario, pueden afearlo bastante y hacer que tus lectores se sientan incómodos en él. El resultado depende de tu propio conocimiento y pericia en las leyes básicas del diseño y la estética. Si no las conoces, es bueno que las aprendas. Sólo tienes que investigar un poco, no es un tema muy complicado.

¿Cuántas imágenes?

A partir de mi modesta experiencia en estos afanes, lo que he observado y lo que te podría recomendar es muy sencillo: USA EL MÍNIMO POSIBLE.

  • En aras del tiempo. Un blog es esencialmente un medio de comunicación escrita. A menos que la imagen sea el tema de tu blog (como en una galería de arte, o de fotografías de tus creaciones, por ejemplo), si pasas más tiempo ocupándote de las imágenes que vas a insertar que de lo que escribes, hay algo que está al revés. Revísalo y haz los ajustes correspondientes.
  • En aras de la claridad. En general, aquello de que “una imagen vale por mil palabras” es muy cierto. Imagínate entonces lo que significa para tus lectores agregar mil palabras a cada entrada que escribes. Imagínate ahora lo que sería agregarle dos, tres o cuatro mil palabras y tendrás una idea de lo que quiero decir. Una entrada o una barra de navegación repleta de imágenes, botones, anuncios, ciber-juguetitos y toda clase de símbolos que sólo unos cuantos “iniciados” comprenden y pueden usar, a menos que seas un diseñador/a experimentado/a y a menos que tus lectores sean “iniciados”, a lo único que contribuyen es a aumentar el nivel de confusión en tu blog.
  • En aras del sentido común. Por ejemplo, si ya has escogido una plantilla que lleva una imagen en el encabezado, no necesitarás otras imágenes “para que se vea bonito”, porque ya tienes la imagen que tus lectores verán en cada entrada que publiques (la cual puedes cambiar cuantas veces quieras). Si le agregas, “por estética”, otra imagen a cada entrada, tendrás ahora el problema adicional —e innecesario, a mi modo de ver— de hacer que tu imagen combine bien con la de tu encabezado, y no haya un choque en términos de color, estilo, etc. Y si no solucionas bien este problema, habrás creado un blog falto de armonía y, por tanto, de la belleza que precisamente estás tratando de alcanzar.

¿Dónde obtienes imágenes?

En mi opinión, lo ideal sería que tus imágenes fueran “hechas en casa”, es decir creadas por ti mismo/a, pero esto no resulta factible en la mayoría de los casos, no todos podemos ser un Saint Exupery e ilustrar nuestras propias novelas…

Afortunadamente, en la comunidad de Internet existe ayuda e intercambio en abundancia. Te doy un Sitio, para comenzar: Flickr. Es un espacio donde miles de fotógrafos/as profesionales y aficionados publican sus creaciones. Por acuerdos que existen en la red, la gran mayoría de las fotos de este Sitio en particular se pueden usar en los blogs sin fines de lucro.

Simplemente vas, abres una cuenta ¡y te puedes pasar semanas completas mirando hermosas imágenes! La mayoría de las veces, las fotos disponen de versiones en varios tamaños y herramientas para descargarlas. También, tienen espacios para dejarle un amable comentario o al menos las gracias al autor/a de esa foto que te fascina, para crear un archivo con tus favoritas ¡y también para subir tus propias fotos!

¿Qué hay de los derechos de autor?

En este punto, es muy muy importante que comiences a enterarte acerca de los copyrights. Básicamente, hay dos tipos. El que tiene el símbolo © significa “propiedad privada” y no lo puedes usar ni coger prestado. El otro tipo es una licencia especial, llamada Creative Commons, que es maravillosa a la hora de compartir creaciones. En este enlace encontrarás toda la información . (Si no lees inglés, por favor léela a través de un traductor). Estudia los datos que te da este Sitio, compréndelos y úsalos. Las fotos de Flickr muchas veces usan este tipo de licencia, otras no; usan la © de “Todos los derechos reservados”. Ahora bien, siempre debes darle el crédito al autor/a de la imagen, lo pida o no. En el blog Clear Santo Domingo!, debajo de las imágenes, puedes ver un buen modelo de cómo se pueden acreditar.

Finalmente, sucede que WordPress es extremadamente estricto con el asunto de los derechos de autor. Muchos blogs han sido clausurados por violación a sus Condiciones de Servicio en lo que respecta a los copyrights. Nuevamente, si no lees inglés, estúdialas a través de un traductor, pero por favor no dejes de hacerlo. No puedes alegar desconocimiento, ya que al abrir tu blog, te comprometiste a regirte por estas reglas. Por esta razón, es importante que te informes e investigues y si no estás seguro/a de la licencia de una imagen en particular, simplemente no la uses.

En una próxima entrada, veremos la parte mecánica de como preparar e insertar las imágenes en tu blog.

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09.30.07

Las Páginas en WordPress.com

Publicado en Bloggers: Kindergarten, ¿Cómo funciona...?, ¿Qué es...? tagged , en 12:26 pm por Karen Blixen

Una de las características de WordPress, que le diferencia de otros sistemas de gestión de contenidos, es que ofrece a sus usuarios la posibilidad de usar las Páginas. Las Páginas son precisamente eso: páginas web. Y para un nuevo usuario, luego de pasar a través y salir triunfante de la confusión inicial sobre su uso (que es el propósito de este artículo), y de la confusión con otros términos similares, resultan extremadamente útiles.

Como veíamos en una entrada anterior, tu blog tiene elementos visibles y elementos invisibles. En realidad dispone de un tercer tipo de elemento, las Páginas, que —con excepción de la principal, “Home” (donde estás ahora)— son visibles sólo cuando te diriges a ellas.

Cuando abres tu blog por primera vez, tienes al menos 2 Páginas a tu disposición. Se llaman “Home” y “About”.

La Página principal: Home

El Home de un blog no es una página web cualquiera. Es una página web muy especial, por su funcionamiento. Se podría decir que es semiautomática. Veamos cómo es que funciona.

Cada nueva entrada que escribes en tu Editor de WordPress, es enviada automáticamente a la Página “Home” en el momento en que haces click en el botón “Publicar”. Cada nueva entrada que publicas aparece “arriba” de la anterior. De esta manera, da la sensación de que las entradas “van bajando” a medida que nuevas entradas van apareciendo arriba.

Este sistema de archivo de tus entradas es lo que se llama “orden cronológico inverso”, es decir que se ordenan de más nuevas a más viejas.

A menos que cambies esta opción, en tu página Home se muestran las últimas 10 entradas. Cuando publicas tu entrada número 11, se crea automáticamente una segunda Página Home, que se llama simplemente “2″. Luego, con la entrada 21 se crea la página “3″ y así sucesivamente.

Esta forma especial en que funciona el contenido de tu Página Home tiene un nombre técnico, se llama contenido dinámico, porque cambia o “se mueve”.

Para acceder a estas páginas (luego de haber publicado 11 o 21 entradas, naturalmente) simplemente bajas hasta el fondo de tu página Home y haces un click en el enlace “Entradas anteriores”, que también se puede llamar simplemente “Anteriores” “Previous” u “Older posts”, dependiendo de la plantilla que uses. También puedes acceder escribiendo en la parte superior de tu navegador el URL de tu blog, seguido de “/page/2/”.

Para qué son las Páginas

Todos los sitios de hospedaje de blogs ofrecen a sus usuarios una o varias Páginas-Home para alojar sus entradas. Que yo sepa, sólo WordPress ofrece Páginas adicionales. Por esta razón, tu blog en WordPress se acerca bastante a ser en realidad ¡un Sitio Web hecho y derecho!

La idea de las Páginas es alojar contenido estático. El contenido que colocas en tus Páginas no se mueve a menos que tú, manualmente, lo edites y lo muevas.

Tus páginas no se ordenan cronológicamente, sino que tú les das el orden que desees. Las Páginas sirven para colocar contenido hasta cierto punto invariable, como por ejemplo:

  • información sobre el autor/a del blog o sobre el propósito u objetivos de tu blog (que es lo que normalmente va en la página “About”);
  • información de contacto;
  • calendarios de eventos;
  • índices de contenido y/o mapas de navegación del blog;
  • datos sobre derechos de autor;
  • iibros de visita; y
  • un largo, largo etcétera.

El siguiente ejemplo posiblemente terminará de aclarar la utilidad de las Páginas:

  1. Tienes más de seis meses escribiendo y ya llevas casi 60 entradas publicadas sobre diversos temas. Como blogger precavido/a, tu primera entrada fue una Introducción a ti y a tu blog y allí explicabas quién eres y cuál era el propósito y tal vez la historia del blog y qué te llevó a hacerlo.
  2. Seis meses más tarde, esta entrada tan importante se encuentra probablemente al fondo de tu Página 4 o 5 de Home.
  3. Un nuevo usuario llega a tu blog, traído por algo que buscaba en Google. Le gusta lo que lee en ese artículo. Esa es tu entrada número 21, tiene casi tres meses de antigüedad y otras veinte entradas posteriores.
  4. El usuario no está consciente de su ubicación en tu blog. Sin embargo, quiere saber un poco más, quién eres, qué más debería leer, dónde ir ahora…
  5. Las probabilidades de que comience a buscar entrada por entrada son prácticamente nulas. No lo hará.
  6. Si es un blogger, o al menos un lector habitual de blogs, es posible que intente orientarse a través de tus categorías. De lo contrario, buscará (si tiene una mínima experiencia en navegación de Internet) la página “About”. Si no la encuentra, a estas alturas su interés es ya casi inexistente y simplemente se irá y posiblemente no regrese.
  7. Si, por el contrario, encuentra al primer vistazo esta página clave y otras como Índices o Mapas, es muy posible que se zambulla de cabeza en tu blog (si lo que ve le interesa) y tú habrás ganado un lector fijo.

Lo mismo ocurre con otras informaciones o datos clave en tu blog. Necesitas un acceso fácil y visible para ellos en todo momento. Esta es la función de las Páginas.

09.28.07

Sitios web, páginas web y blogs

Publicado en Bloggers: Kindergarten, ¿Qué es...? en 6:06 pm por Karen Blixen

He observado que, en general, las personas no diferencian entre “página web”, “sitio web” y “blog”. Para la gran mayoría, todo se reduce a “página web”.

En cierto modo, podrían tener razón, pero merece la pena aclarar y diferenciar estos tres conceptos.

Una página web es, como su nombre lo indica, una página que contiene toda clase de elementos y que se despliega en tu pantalla cuando haces click en un enlace o cuando escribes su “dirección” en la parte superior de tu navegador. Pueden ser cortas y así puedes verlas por completo en la primera mirada, o pueden ser muy largas y así, necesitas “navegar hacia abajo” durante un tiempo para llegar al final.

Las páginas web siempre contienen algún tipo de texto, información o datos de alguna clase, normalmente contienen enlaces a otras páginas y a menudo contienen imágenes. Además, pueden incluír muchos otros elementos, como anuncios, videos, instrumentos para navegar (un tipo especial de enlace), instrumentos para interactuar con el dueño/a de la página (como foros, cajas para chatear, formularios para contactarle, etc.)

Un sitio web es un conjunto de páginas web situadas en un mismo dominio de Internet. Un sitio web puede tener una, dos, cinco, decenas o cientos, y hasta miles de páginas web. Normalmente, un sitio dispone de instrumentos de navegación (botones de enlace, indices, mapas, etc.) para acceder con mayor o menor facilidad a las páginas que lo componen.

Un blog es un tipo especial de sitio web: se actualiza con bastante frecuencia, permite una buena interacción con sus lectores, etc. Sin embargo, si nos ponemos estrictos con las definiciones, los blogs hospedados en WordPress (o en Blogger o en otros similares) serían un subsitio. En nuestro caso, el Sitio sería WordPress.

Si te fijas en el URL de nuestro blog, verás que comienza (como Dios manda), con “http://” luego viene “commlines.wordpress.com”. “WordPress.com” es el dominio que comparten todos los blogs alojados en wordpress.com.

Cada blog dispone de un subdominio, que en nuestro caso es “commlines”.

Un blog tiene una página principal que normalmente se llama “Home” (la página de nuestro blog en donde estás en este momento) que es donde se muestran las entradas más recientes que se han publicado, en orden cronológico inverso (las más recientes arriba y las más antiguas abajo).

Cuando el número de entradas excede las entradas que “caben” en una página del blog, pasan automáticamente a la página siguiente y luego a la siguiente.

En resumen, podríamos decir entonces que un blog es un tipo especial de sitio web (de sub-sitio en el caso de los blogs alojados en wordpress.com) y que por tanto se compone de una o varias páginas web.

Los blogs de WordPress, además de estas “páginas para entradas” cuentan con un número prácticamente ilimitado de páginas web para ubicar otros tipos de contenido diferente a las entradas. De este tipo de páginas, hablaremos en la próxima entrada.

09.16.07

¿Calificas para blogger profesional?

Publicado en Bloggers: Kindergarten, Comunicación, ¿Cómo se hace...?, ¿Qué es...? tagged , , en 11:58 am por Milla

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Descubre si calificas para blogger profesional (I)

Por Milla

Antes de comenzar a escribir esta entrada, que le prometí hace meses a mi querida amiga Karen, sobre “las calificaciones” para ser un blogger [autor(a) de uno o más blog(s)] profesional, lo primero que debo aclarar es que sólo podría considerarme una blogger profesional de acuerdo a nuestros propios estándares. Seguramente, en una reunión de bloggers-ampliamente-reconocidos-como-profesionales pasaría una vergüenza espantosa al menos en el 80% de los temas, mientras más técnicos, peor. Mi área de interés y por tanto de aprendizaje y práctica en este asunto nunca ha sido otra que la comunicación. Y es lo que he intentado desarrollar al máximo.

Esta es la primera parte. Y comprende los factores que entiendo como fundamentales, algunos de ellos, vitales. En una próxima segunda entrega, veremos algunos de los detalles y particularidades más importantes.

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Investigando un poco este asunto en la Red, me encuentro con 2 cosas. Lo primero es que existe una tendencia bastante marcada a definir “profesional” como alguien que se dedica a bloguear, que vive de esa actividad, sea contratado por una empresa o como freelance. Sin embargo una buena parte de las reflexiones reconoce la existencia de “profesionales por amor al arte”. Qué alivio, ¿no?

Lo segundo es que la mayoría de las entradas y artículos sobre este tema son, digamos, “reinterpretaciones” de una entrada publicada en Daily Blog Tips el pasado febrero. Los requisitos, según este blog, son:

  • Tiempo.
  • Pericia en una tema determinado.
  • Pasión por ese tema.
  • Habilidad para escribir.
  • Conocimientos técnicos sobre programación, diseño y construcción de blogs.
  • Conocimientos sobre la actividad del bloguear.
  • Habilidades de diseño web.
  • Conocimientos sobre negocios o mercadeo.
  • Creatividad e ideas innovadoras.
  • Una buena red de contactos.

En un blog como éste, una lista así podría desalentar a muchos de los lectores. Se ve bastante ardua, la verdad. Y podríamos casi asegurar que NADIE, al comienzo, cuenta con un “bagaje” como ése a su favor (¡especialmente, el primer requisito!). Por lo tanto, tenemos un ligero problema de secuencia aquí.

Así que nuestra propuesta sería, entonces, algo un poco diferente. Lo que planteamos es una secuencia de cosas totalmente indispensables para llegar a convertirte en un blogger profesional.

1. Lo primero son las ganas de hacerlo. Si “sientes que deberías” hacerlo, por alguna extraña razón, como que “está de moda” o porque hiciste una apuesta con alguien o porque “tu terapeuta te lo recetó”, pues no sirve. Necesitas QUERER hacerlo, querer con muchas ganas. Y la razón para el querer es, sencillamente, que deseas comunicar algo a otros, de manera más o menos permanente, ya que este “algo” es importante para ti y podría ser importante para ellos. Este primer paso, que es lo que normalmente llamamos “propósito”, engloba la pasión que se menciona arriba, y engloba, hasta un punto la pericia en un tema. El propósito no sólo es importante y fundamental. Es absolutamente vital. Literalmente vital, ya que es la reserva de vida, de donde se nutrirá tu blog y a donde acudirás tú mismo cuando las cosas no vayan completamente bien.

2. Entonces, decides hacerlo. Simplemente, decides convertirte en un blogger y comienzas a escribir tu blog. Si sabes como se hace técnicamente hablando, no tendrás muchos problemas con esto, pero tampoco tendrás la aventura. Si no sabes, investigas y aprendes y en ello vives la aventura de tu vida.

3. Encuentras barreras y las derribas, las saltas o sucumbes. Las barreras podrían ser innumerables en apariencia, pero se pueden resumir en

    a) un propósito débil (o ganas insuficientes);

    b) incapacidad o falta de disposición para asignarle a tu blog el tiempo necesario; y

    c) incapacidad o falta de disposición para aprender las cosas que necesitas saber para producir cada vez un mejor blog.

Fíjate que “la falta de tiempo” no es en sí una barrera, sino tu propia falta de disposición para crearlo o asignarlo. Lo mismo ocurre con “la falta de conocimientos”. ¿Desconoces algo? Bueno, ¿y qué esperas para aprenderlo? Me atrevería a decir que en todos los casos, es este punto de ser CAUSA, en la comunicación y en la vida (o mejor dicho, es este punto de negar que somos causa), lo que nos hace fracasar, a veces hasta antes de comenzar una empresa.

4. Continúas reimpulsando tu propósito, derribando barreras y obteniendo un producto cada vez mejor. Si haces esto, de manera continua, con un poco de tiempo y muchísima práctica, asegurándote de aprender algo no sólo de tus errores, sino muy especialmente de tus triunfos, habrás logrado al final convertirte en un blogger profesional a toda prueba.

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