Hace poco más de dos años, yo hubiera necesitado desesperadamente un blog como este. No sabía nada de nada del oficio, tenía muchas ganas de comenzar, poco tiempo y muchas confusiones.
Comencé leyendo blogs sobre blogs, como debe ser, en español y en inglés. Cuando descubrí los lectores de feeds llegué a tener una lista de unos 20 bloggers profesionales, que escriben entre 3 y 20 entradas semanales. Cada semana, tenía como 300 entradas para leer… naturalmente me estaba volviendo loca. Así que empecé a acortar mi lista y a acortarla un poco más y luego un poco más.
Finalmente, me quedé con Fernando de Ciberprensa, con el equipo de Ayuda WordPress; con Matt; con Max, de Theta Code; con Leo y sus Hábitos Zen, con Daily Blog Tips; y con Skellie. Y eliminé todo lo demás. Matt y Max escriben un par de entradas al mes. El promedio semanal de los otros bloggers es 3 entradas, así que ahora mi lector de feeds ha recuperado la cordura.
De estos bloggers aprendí una buena parte de lo que sé sobre blogs. En muchos casos era un dolor de cabeza, más que un reto, el lograr aprender algo (casi todos ellos fueron borrados de mi lista). Otros, eran buenos maestros, aunque algo severos… De los menos, obtuve tanto placer como conocimiento. Y de estos últimos, Skellie es mi favorita, la mejor de los mejores.
Skellie es una blogger australiana, que además de tener un blog exitosísimo y hermoso, Skelliewag, escribe para los más renombrados blogs profesionales y está a punto de graduarse de Ciencias Políticas y Comunicación en la ciudad de Melbourne.
Cada vez que leo un artículo de ella, termino con un sentimiento de frustración. Con unos deseos inmensos que mis lectores puedan beneficiarse de ellos pero “sin poder hacer nada al respecto”, ya que pocos hablan inglés, por lo que he visto. Y tengo el impulso de escribirle hace casi un año y pedirle que me permita traducir algunas de sus entradas para que personas de nuestro idioma puedan leerlos, pero no me atrevo: mi blog es tan pequeño y tan desconocido en comparación… además es “punto com”, lo que automáticamente me descalifica como blogger profesional… y si me dice que no… y si, peor aún, no me responde… duda, duda, duda…
Bueno, anoche, luego de leer su última entrada, dije “Ya basta”. Y le escribí.
Esta mañana, veo que tengo un mensaje en mi buzón de entrada. Es de Skellie.
—“Estaré feliz de que traduzcas mis artículos, me siento halagada”.
Estoy flotando entre las nubes desde entonces. Y me he tenido que ajustar tres cinturones de plomo para poder sentarme a escribir esta entrada. Me siento como una quinceañera que acaba de conseguir una foto autografiada de su ídolo de música pop. ¡Es una sensación estupenda!
Y así termina la historia.
Tengo entonces el inmenso placer de anunciarles que a partir de este mes, tendrán el privilegio de leer una entrada mensual de Skellie, por primera vez en español. Y entonces verán el porqué de tanto entusiasmo por mi parte.
