Posicionamiento asociativo y decencia
Noviembre 6, 2009
El posicionamiento es un término de la jerga de marketing que implica el sitio que ocupa un producto en la preferencia del consumidor real o potencial. Existe una serie de técnicas y trucos para subir el rango de un posicionamiento deficiente. Este es todo el propósito del SEO, tan apreciado por los bloggers y webmasters; de eso es que se trata Technorati y PageRank, por ejemplo.
Hay un tipo de posicionamiento, al que acabo de apellidar asociativo para diferenciarlo de los demás, que se refiere a asociar un producto (o un blog, un blogger, etc.) con algo o alguien que tiene un alto rango o una posición buena, deseable y hasta envidiable en las preferencias de cierto mercado o nicho.
Un ejemplo de posicionamiento asociativo, un poco tonto pero ilustrativo, sería lograr que Enrique Dans (un blogger estrella de habla hispana) escribiera y comentara a menudo en mi blog y además lo enlazara. Este sólo hecho subiría mi PageRank a niveles estratosféricos en muy poco tiempo. No me cabe duda alguna de que el Sr. Dans cuenta con toda una corte de lectores genuinamente interesados en sus espléndidos escritos. Pero al mismo tiempo, estoy segura de que tiene un gran cúmulo de pretendidos fans cuya única intención es aprovecharse de una gloria ajena a través del posicionamiento que él podría darles, haciéndole creer que le admiran o le convienen de alguna forma. Mintiendo, en otras palabras. Enrique Dans comparte, así, la desgracia de las chicas bonitas, los dueños de un Ferrari y los políticos con futuro.
Hoy recibí un correo de promoción que, cosa en extremo inusual, despertó mi interés inmediato con sólo dos palabras. Por esas dos palabras fui al Web Site que enlazaba, leí una breve reseña del libro que intentaba vender y entonces seguí el enlace de “más información”. La nueva página presentaba a un “entrenador en destrezas de comunicación” desconocido para mí, cuya foto, aspecto, sonrisa…. por alguna razón me desagradaron… a pesar de lo cual, seguí adelante y vi un video de casi 5 minutos, en inglés. El video presentaba una entrevista a este entrenador, que sorprendentemente parecía tener ahora al menos 20 años más que en la foto, y obtuve así cierta idea del contenido de su libro, que prometía develar los secretos más recónditos de uno de los mejores presentadores del planeta: Steve Jobs.
Y ésas, naturalmente, fueron las dos palabras mágicas que me llevaron hasta allí: Steve Jobs. Las mismas que harán que cientos de miles de usuarios de Windows, y unos cuantos miles de usuarios de Mac y de Linux menos suspicaces que yo adquieran este material titulado Los Secretos de las Presentaciones de Steve Jobs, con el igualmente atractivo subtítulo de Cómo ser locamente fabuloso frente a una audiencia.
Los “secretos” revelados por el autor durante la entrevista eran tips que conoce cualquier estudiante de primer año de diseño o de primer semestre de comunicación. Ya para estas alturas, yo estaba francamente molesta. Y no porque fueran datos sin ningún valor. No. Eran datos valiosos, aunque de secretos no tenían nada. La molestia fue porque concluí que era un caso más –y esta es apenas mi opinión– de intento de posicionamiento asociativo indecente.
No conozco la obra del autor del libro (a quien concederé el beneficio de la duda, mas no una mención, ni menos un enlace, en mi blog). Tampoco, sus grados de fama ni de experticio. Sin embargo, infiero que deben ser ligeramente menores que los de Mr. Jobs, ya que:
- en el libro, su propio nombre aparece debajo y con caracteres de un tercio del tamaño de los que usa para el co-fundador de Apple;
- al buscar su nombre en Google, en las 3 primeras páginas de resultados aparecen apenas tres menciones sobre un libro anterior, 5 de otras personas de igual nombre en Facebook, LinkedIn, etc. y todo el resto con relación a este libro;
- lo más interesante de todo: ante la pregunta obligada del entrevistador sobre si había consultado o se había comunicado previamente con el propio Jobs, la respuesta fue que no (¿sorpresa?) ya que había visto un número exorbitante de horas de presentaciones de Mr. Jobs y era, además un experto en comunicaciones que trabajaba para firmas muy reconocidas.
Ni el SEO, ni el marketing, ni el posicionamiento –asociativo o no–, ni el hacer dinero con un libro tienen absolutamente nada censurable de por sí.
Deberían poder ser, todas ellas, actividades honrosas para quienes las llevan a cabo.
El problema, cuando lo hay, reside en algo tan inefable como la intención de quien las desempeña. Y sobre ésta, para bien o para mal, a larga distancia, a corto plazo y a insuficiencia de datos, sólo cabe nuestra percepción, algunas interrogantes y la especulación, a menudo inagotable.
¿Qué tiene Ubuntu que no tenga Mac?
Octubre 10, 2008
Esta entrada fue escrita originalmente bajo el disfraz de comentario, como mi querido vecino Jusamawi acostumbra a hacer. En esta ocasión, a diferencia de las anteriores, decidí que no podía dejarla así escondida y decidí, fresca y unilateralmente, publicarla como se merece; como una entrada hecha y derecha.
Espero no haber sobredimensionado la confianza con la que su autor me ha honrado.
.
¿Qué tiene Ubuntu que no tenga Mac?Por JusamawiHe estado tentado de afilar las uñas y hacer un panégirico de Ubuntu. Después he pensado, ¿cuál es la pregunta? Está bien clara. ¿Qué tiene Ubuntu que no tenga Mac? La respuesta es fácil. Lo que hay detrás. Apple es una gran empresa que hace unos productos formidables. De hecho yo mismo he comprado un Macbook aun con la intención de usar Linux en él. Problablemente no hay un sólo portátil que pueda competir con él al menos dentro de su gama. En cuanto al sistema operativo, aparte del tiempo que lleva acostumbrarse a las novedades no tengo más que buenas palabras. Lo que parece increible es que el 92% de ordenadores lleve Windows y sólo un 7% OSX (el otro 1% es para Linux). Ahí no tengo duda, Mac le da mil vueltas a Windows. ¿Dónde está el secreto de Windows, entonces? En la tecnología no, en la estética menos, el precio no es tan diferente como para explicar este fenómeno. ¿Dónde pues? Monopolio, marketing, abuso de poder, privilegios. No nos engañemos, Bill Gates no es el malo de la película. Él hace su trabajo y por lo que se ve no le va mal. Ha sido capaz de hacer que todo el mundo use un producto sin ser objetivamente la mejor oferta posible. Eso tendrá su mérito, digo yo. Tal vez la respuesta no sea echar la culpa al tío Bill, sino pensar en los consumidores, que se supone somos mayores de edad y sin embargo nos comportamos como borregos al seguir el dictado de lo que nos dicen. Luego es fácil criticar. Yo he optado por Linux, y juro que no ha sido por hacerme el diferente. A tu pregunta responderé diciendo que no hay nada en Mac que no se pueda hacer en Ubuntu. Se suele decir que todo aquel que prueba Mac no puede dejarlo. Yo lo he comprobado. Es deslumbrante. Yo he caido en la tentación a medias. Mi intención era, al principio, instalar sólo Linux y quitar OSX del ordenador. Finalmente he instalado Ubuntu en una partición del disco duro y he dejado otra para Mac. Me daba pena borrarlo del mapa. Prefiero conocerlo un poco más. Lo que no tengo duda es, tras casi dos años con Linux-Ubuntu,que se puede trabajar de otra manera. Lo mismo me ha pasado con Firefox, The Gimp, Open Office y el mismo WordPress. He aprendido, me han ayudado y he colaborado en lo que he podido. Es increíble pensar que en el siglo XXI se puedan hacer las cosas sin seguir los dictados de gobiernos y multinacionales. Puedo asegurar que la calidad es excelente, que las posibilidades de adaptar los medios a tus necesidades son casi infinitas, que el desarrollo y la mejora son continuos y que detrás de todo esto no hay una secta ni cuatro chalados. Esto va en serio. El software libre es uno de los pocos ejemplos de que otro estilo de funcionar, trabajar, colaborar y ayudar es posible. Si además añadimos a eso que yo no hago el más mínimo sacrificio, en cuanto a pérdida de calidad o de posibilidades, que nadie me ha comido el coco y que de verdad me siento libre de poder hacer siempre lo que quiera, la respuesta final no tiene dudas para mí. Linux en general y Ubuntu en particular suponen no sólo una realidad sino una auténtica esperanza de que otro mundo es posible. Tal vez esto suene demasiado ampuloso. Si uno se detiene a pensar detenidamente en las connotaciones que esto tiene quiero pensar que se dará cuenta de que lo que digo no es exagerado. Baste pensar en casos como el dela Fundación Mozilla y su Firefox, o el de la Wikipedia, de la que todos se reían al principio. Yo, se nota, estoy feliz con Ubuntu, tengo todo lo que necesito. Nunca en dos años me ha dejado colgado y lo que es más importante: he podido resolver yo mismo todos los problemas que se han ido presentando. Además, por si fuera poco, cada seis meses tengo una versión de Ubuntu corregida y mejorada al alcance de un click. And last but not least, es absolutamente gratis. En este caso no hay trampa ni cartón y qué quieres que te diga, en los tiempos que corren, eso no deja de asombrarme. No voy a poner enlaces para que consultes especificaciones técnicas ni nada por el estilo. Si un día tienes un rato libre basta con te lo descargues de la página de Ubuntu, lo grabes en un Dvd y lo pruebes. No hace falta siquiera instalarlo. Puedes simplemente arrancar el ordenador desde el DVD y probarlo. Si te gusta lo instalas si no, no lo tires, regálaselo a alguien, te lo agradecerá. |



