Si tu blog está creciendo muy lentamente, si rara vez recibe comentarios o si sientes que escribir en él es como gritar en el vacío —escribió Skellie en Enero de 2008— espero que esta serie te ayude a identificar lo que no funciona y a cambiar para mejor. Durante los próximos cinco fines de semana estaré publicando uno de los 5 obstáculos para el éxito de tu blog.

A continuación, la quinta entrada –por cierto, sorprendentemente corta– de la sección de Skellie de mi blog. Espero que les sea de utilidad.
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Barrera 1: Importancia insuficiente

Por Skellie

Para que un lector enlace, comente o vote por una entrada, el contenido necesita producirle una fuerte reacción, en otras palabras, tiene que resultarle importante, significativo.

Tu entrada puede ser significativa aunque sea corta. Incluso si sólo deseas compartir un enlace, éste será importante si es realmente útil para tus lectores. Si no es muy útil, si no añade algún valor, o si lo han visto antes, estás corriendo el riesgo de crear contenido insignificante.

La creación de largos artículos largos no garantiza la importancia.

Puede resultar fácil rellenar un punto importante con montones de otros carentes de significado, o tomarte demasiado tiempo expresar algo (hasta el punto en donde los lectores pierden la paciencia). Algunos bloggers producen contenidos con valor oculto. Estos podrían ser realmente útiles, pero si el título o la introducción se van por las ramas, tus lectores no sabrán que lo son. Los nuevos visitantes rara vez se quedarán a leer una entrada larga a menos que tengan extremadamente claro lo que esperan obtener a cambio de su tiempo.

Estas son algunas señales de que tu contenido debe ser más significativo para tu público meta:

  • Recibes una cantidad decente de tráfico, pero el número de suscriptores aumenta muy lentamente.
  • Tus visitantes no se motivan a menudo a comentar.
  • Tu tráfico es razonable, pero recibes muy pocos enlaces entrantes.
  • Tu contenido rara vez se presenta en Menéame.(*)

Si tu blog muestra alguno de estos síntomas, te sugeriría revisar tu estrategia de contenidos a fin de imprimir importancia en cada entrada que escribes. Pregúntate: “¿Les importará esto a mis lectores?”

De partida, sospecho que la respuesta a esta última pregunta será “No” en el caso de algunos de mis lectores-amigos. ¿Qué opinas tú? ¿Por qué “sí” o por qué “no”?

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(*) Skellie se refiere a StumbleUpon. Decidí reemplazarlo por su homólogo español.

¿Qué niño no fue un día completamente ignorado por sus padres, por un amigo, por el maestro? ¿Qué ser humano se atrevería a afirmar que nunca se sentó al lado de un teléfono durante horas a esperar esa llamada que nunca llegó? ¿Qué usuario de internet podría asegurar que nunca abrió diez veces su buzón de entrada un mismo día para recibir la respuesta a ese correo, que se perdió en medio de la nada del buzón del destinatario? ¿Qué blogger sería capaz de jurar que nunca se quedó esperando una avalancha de comentarios a un post que pasó a mejor vida sin pena ni gloria?

Todos hemos sido, en algún mal momento, el efecto indeseado de una falta de respuesta. Para los seres humanos nunca es agradable convertirnos en efecto indeseado, por el contrario, es muy dañino. Por esa razón, sea por un período de tiempo determinado o a través de toda una vida, ese vacío que crea una no-respuesta va creciendo, como La Nada de La Historia Interminable, y nos va hundiendo; desde las alturas emocionales más estelares del entusiasmo, del júbilo, de la estética o de un juego recién echado a andar, hasta las profundidades de la peor de las apatías, luego de haber recorrido todo el infierno de la ira, el odio, el resentimiento, el miedo, el pesar….

Una de las estrategias más exitosas a la hora de ganar cualquier batalla consiste en cortar las líneas de comunicación, incluyendo las de abastecimiento, del enemigo. Y este Universo Físico que habitamos es el especialista número uno en tal acción. El propósito: acabar con la amenaza del contrario. Reducir su alcance. Sumirlo en la apatía. Desaparecerlo. Y sucede que sea o no por coincidencia, en nuestra civilización actual la no respuesta es norma y parte de la Ley de la Selva que gobierna nuestras relaciones. De hecho, se nos enseña desde la más tierna infancia “por nuestro bien” a no responderle nunca a un extraño que nos dirija la palabra y se nos enseña también que todo el mundo es extraño, comenzando con nuestros propios padres, ya que éstos nunca nos responden…. o al menos ésta debería ser la conclusión que sacara cualquier niño con una inteligencia normal.

El poder de la respuesta y por consiguiente de su opuesto, la no-respuesta, es casi infinito, no exagero. Un ejercicio simple de memoria nos permitiría comprobar que de los tres peores momentos de nuestras vidas, al menos dos de ellos (si no los tres) pueden reducirse, a través de un mínimo de análisis, a una no-respuesta de algo o de alguien. Esto funciona, naturalmente, igual de bien a la inversa. Recordar los tres mejores momentos de nuestra vida con bastante seguridad nos llevará a instantes donde recibimos, de una forma u otra, la respuesta que esperábamos, fuera de una persona, de un grupo, hasta de la Vida. No es mala idea que hagas este ejercicio, para que compruebes por ti mismo lo cierto o no de mi afirmación.

Ningún ser humano puede darse el lujo de ignorar o minimizar lo anterior. Sin embargo lo hacemos a cada instante. Y en el caso de los bloggers, este sólo factor tiene el potencial de determinar el éxito o el fracaso del blog y hasta del propio blogger.

Aunque al hablar de respuestas no me refiero únicamente a las verbales, sino también a las de acción, nunca podré insistir demasiado en estos puntos:

  • Responde los comentarios que recibes.
  • Si además quieres ir al blog del comentador y dejarle uno o muchos comentarios; adelante, mucho mejor, pero no dejes comentarios flotando en la nada.
  • Cuando sientas el impulso de comentar una entrada de un blogger, hazlo. No lo dejes para más tarde o para mañana, no sabes si cuando decidas regresar todavía haya blog donde responder.
  • Si le has preguntado algo a un blogger, regresa a recibir la respuesta y acúsale recibo. Si no planeas hacerlo, no le preguntes.

En lo personal, algunas de mis respuestas me han proporcionado las mayores alegrías imaginables: me han hecho acreedora de amigos, de amores, de honores y hasta de glorias. Me encantaría enterarme de que en tu caso han hecho lo mismo. Al fin y al cabo es una cuestión elemental de la Regla de Oro vista desde la orilla opuesta: trata a los demás como quisieras que te trataran a ti.

En la primera entrada de esta serie, veíamos qué es el tráfico y qué lo aumenta. En la segunda, cómo incrementarlo en vista de tu propósito y el nicho que has escogido. Ahora le toca el turno a la calidad; algunas pinceladas de mi experiencia y observación para mejorar la calidad del tráfico de tu blog.

Hay ciertos bloggers que pueden darse el lujo de privilegiar el factor calidad del tráfico frente a la cantidad. Se trata, en general, de artistas de la palabra y la imagen y de filósofos, junto a una lista virtualmente inacabable de personas interesadas en comunicar y ayudar; aquellas que nos proveen incesantemente de consejos sobre informática, sobre la red y sobre blogs; que comparten con nosotros sus mejores recetas de cocina y sus opiniones sobre libros, música y cine, que nos instruyen sobre organización de una empresa o de un closet, que nos informan sobre lo último en leyes, en derechos humanos, en nutrición y medicina alternativa…… En mi humilde opinión, son estos bloggers quienes hacen de la blogósfera, una experiencia valiosa. Para ellos existe este blog, para ellos escribo.

Calidad vs cantidad

La calidad del tráfico se hace a partir de varios ingredientes. De los dos principales está, en primer lugar, todo lo que se relaciona con los enlaces: quién ha enlazado tu blog y cómo “se cuenta” cada enlace. En segundo lugar se encuentran los comentarios: quién te visita y comenta y cómo lo hacen. Las visitas, para fines de la calidad, no son significativas, a menos que se reflejen en comentarios y en enlaces. Entonces viene una colección de lo que yo llamaría “imponderables” y que serán tema de próximas entradas.

El tema del tráfico puede obsesionar tremendamente a un blogger. Si has investigado mínimamente sobre el tema, seguramente habrás notado que algunos bloggers parecieran escribir para las arañas de búsqueda, no para sus lectores humanos. Hay otros que –aún pasados los inevitables meses de noviciado– continuan visitando sus estadísticas ocho veces al día, inscribiéndose en cuanto directorio y red social pueda existir sobre la faz de la tierra y, lo peor, martirizándose cuando la estadística de visitas baja o cuando los comentarios escasean…

Pienso que, en general, las obsesiones no son demasiado saludables, por más emocionantes que puedan resultar. Y cuando se trata de una actividad que involucra creación, el consumo de energía no sólo nos deja exhaustos, sino que puede llegar a quitarle buena parte de la magia. Si escribir tu blog es para ti más que nada una labor creativa, es posible que los datos a continuación te ayuden a relajarte un poco, a disfrutar más de tu oficio y, lo más importante, a construir un blog cada vez mejor.

La cantidad y la calidad de tu tráfico no son parámetros que se excluyan mutuamente, pero se obtienen de modo independiente.

Posicionamiento: el tráfico atrae más tráfico

Hay una característica de la cantidad de tráfico que se basa en un aspecto de la calidad y se relaciona con el posicionamiento. Se refiere a qué piensan de tu blog los monstruos, los grandes directorios y buscadores, de la magnitud de Google o Technorati; incluso, de algunos tan aterradores como Alexa

De tu posicionamiento depende con qué facilidad te encuentra en los buscadores alguien que busca algo de lo que tú tienes. Depende si tu blog aparece en la primera página en una búsqueda, por ejemplo de Google, o en la número 350… depende si tu blog aparece en la posición número 1 o en la número 8,734. Naturalmente, la velocidad del aumento de tu tráfico es directamente proporcional a tu posicionamiento. En otras palabras, el tráfico atrae más tráfico.

Como veíamos en las entradas anteriores, el posicionamiento depende principalmente de los enlaces que recibe tu blog. En términos de la cantidad, lo importante es cuántos otros blogs y sitios web diferentes te enlazan. En cuanto a la calidad, quiénes te enlazan. Esa es la razón de que a tu blog “le conviene más” que te enlacen blogs grandes y bien posicionados que pequeños. El “tamaño” grande o pequeño se refiere a la cantidad de tráfico. Como es natural, requiere de mucho más esfuerzo y disciplina obtener los enlaces de los blogs grandes que de los pequeños.

Finalmente, también está lo que tú consideras deseable o no en términos de enlaces. Personalmente, aunque mi posicionamiento subiera a la estratósfera, no me gustaría que me enlazaran todos los sitios porno de la red, por poner un ejemplo.

Comentarios: comunicar o no comunicar, he ahí la cuestión

Comunicar. Siempre. Esa es la respuesta. Y no hay otra respuesta.

En mis paseos por la blogósfera nunca ha dejado de asombrarme la fidelidad de los comentaristas que una y otra vez escriben, responden y acusan recibo a las entradas de bloggers que no les responden. Para mí esto es algo impresionante. Hay casos en que es comprensible que el blogger no responda: por ejemplo, si recibe más de 30 comentarios al día como algo usual, el silencio puede entenderse; pero hasta en un caso así se puede dar un acuse de recibo “genérico” a quienes comentan.

Al principio, yo pensaba que tarde o temprano estos bloggers desatentos se quedarían sin comentaristas, que en algún momento la cantidad de comentarios comenzaría a disminuir (he observado a algunos por plazos de más de 6 meses). Pero no ocurre así, la cantidad se mantiene más o menos estable.

Lo que disminuye es la calidad de los comentarios, la calidad de la comunicación. Tarde o temprano, los comentaristas de un blogger que no responde se van limitando a acusar recibo a la entrada: Me gustó. Me encantó. Gracias. Felicidades. Escribes muy bien…. con variantes infinitas de forma, pero con el mismo fondo. Todo el asunto tiende a volverse algo repetitivo, no se origina nueva comunicación, comunicación fresca.

Naturalmente, no a todo el mundo le interesa que esto pase. A muchos ni siquiera se les ha ocurrido que pudiera suceder, ni se han enterado de que algo como eso existe… Me refiero a cierta clase de comunicación, estimulante, creadora y por sobre todas las cosa, viva… que es como un premio, que es sólo para gourmets, que está fuera del alcance de la gran mayoría de los comentaristas y de la mayoría de los bloggers y sólo puede existir cuando están presentes todos los elementos del ciclo comunicación, entre los cuales está, por supuesto, el acuse de recibo adecuado o la respuesta.

Conclusión: qué hacer

Un blog, al estar a cargo de un ser vivo (tú) que está dispuesto a dar origen a nueva comunicación, que es capaz de hacerlo (y que está consciente de ser capaz y de estar dispuesto) se rige por las mismas leyes que gobiernan la interacción entre las personas, la comunicación.

También, sigue fielmente los dictados de la Regla de Oro: “No hagas a otros…..” y también a la inversa: “Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti“.

Todo el mundo sabe que para poder dirigir o liderar, hay que ser capaz de seguir instrucciones. Que para controlar, tenemos que estar dispuestos a ser controlados. En el caso que nos ocupa se produce el mismo fenómeno. Para ser un buen blogger necesitas ser un buen lector. Para obtener muchos y buenos comentarios, necesitas ser el mejor de los comentaristas. En esta entrada: Los 15 mandamientos del perfecto lector, encuentras el cómo, con lujo de detalles.

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Entradas relacionadas

Cómo aumentar el tráfico en tu blog (I)
Cómo aumentar el tráfico en tu blog (II)
Feeds, RSS y otros jeroglíficos
El papel de la Verdad en el tráfico de tu blog
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Les presento la tercera entrada de la sección de Skellie, que fue publicada originalmente el 5 de agosto de 2007.

Pienso que esta entrada es un aporte a aquella pequeña parte de la blogósfera que trabaja a favor del contenido “Hecho a Mano” o “hu-mano”, como contraposición al contenido “robótico” que amenaza constantemente con sepultarnos a todos, a una velocidad pasmosa.

Como de costumbre, he mantenido los enlaces de la entrada original que apuntan a algunos sitios en inglés.
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Creando contenido autografiado

Por Skellie

Tengo vagos recuerdos del tiempo que pasé en la creación de mi firma, y mirando hacia atrás, creo que no le di a la tarea la atención que merecía. Ahora la firma en que estoy atascada es irregular y algo desordenada, y me encantaría volver atrás y cambiarla si pudiera.

Pero a pesar de sus defectos, sí tiene algo bueno: es única, y como cualquier buena firma, no puede ser copiada.

Esta semana, quiero tratar cómo se crea el contenido “de marca” o autografiado: ese contenido que tus lectores no van a poder obtener de ninguna otra persona.

¿Por qué crear contenido autografiado?

Cuando estaba investigando para este artículo me tropecé con una cita de Leo Babauta que, en mi opinión, llega al quid de la importancia de la creación de contenido de marca. Aunque Leo estaba hablando sobre incluir sesgos en las entradas del blog en ese momento, la cita aporta verdad al contexto y puede aplicarse a cualquier forma de contenido web:

Con millones de entradas de blogs por ahí, no es probable que la tuya sea muy singular, a menos que pongas en tu post lo único que sabes que es único: a ti mismo. No hay otro como tú allá afuera.

En otras palabras, Internet es tan vasto que lo más probable es que al menos otra persona esté escribiendo sobre los temas que cubres tú. Al autografiar tu contenido con tu propia firma: tus procesos de pensamiento, tus experiencias, tus historias, le estás garantizando a los lectores que pueden venir a sólo y únicamente a ti por el contenido que les proporcionas.

Otros beneficios:

  • Los lectores se conectan contigo como autor/a, no sólo con tu contenido.
  • Lo que tú escribas no puede ser imitado, copiado ni replicado.
  • Aumentas la confianza del lector porque te estás poniendo a ti mismo/a en lo que escribes.
  • En el caso del asesoramiento escrito, muestra que “practicas lo que predicas”.
  • Te ayuda a establecer tu propio sitial.

Autografiando diferentes tipos de contenido

Noticias

Todo el mundo puede tener una opinión, y muchas personas tienen la misma opinión. Tus sesgos, por sí solos, no son suficientes para hacer singular tu contenido noticioso.

Considera la posibilidad de hacerte las siguientes preguntas a medida que escribes y de trabajar en las respuestas donde sea (y si es) apropiado.

  • ¿Dónde estabas cuando escuchaste la noticia? ¿Haciendo qué?
  • ¿Cuáles fueron tus primeros pensamientos?
  • ¿Cuál fue tu reacción instintiva?
  • ¿Cómo te afectará a ti o a la gente que conoces?

Asesoría

Si estás recomendando algo, debes tener la experiencia personal (o por lo menos haber observado personalmente) que funciona. Cuanto más te pongas a ti mismo/a en tu escrito, más muestra das de “practicar lo que predicas.” También puedes usar tu propia experiencia como prueba de que el consejo o la recomendación funciona.

Últimamente, el asesoramiento escrito es una de las formas de escritura más comúnmente duplicada. ¿Cuántos artículos de asesoramiento has visto que enlistan las formas de aumentar el tráfico de un sitio web, por ejemplo? ¿Cuántos puntos de esos artículos ya habías visto en otra parte? Colocarte a ti mismo/a en tu consejo escrito puede garantizar su frescura. Un gran ejemplo de un autor colocándose a sí mismo en su asesoramiento escrito son las 18 lecciones que he aprendido sobre Blogging, de Darren Rowse.

Cuando trabajes en tu propio asesoramiento escrito, incluye pensar en las respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué sucedió cuando implementaste los consejos que estás dando?
  • ¿Has notado que otra persona lo aplicó con éxito?
  • ¿Cuál era tu comportamiento antes de descubrir la nueva forma de hacer las cosas?
  • ¿Qué retos tuviste que enfrentar al aplicar lo que aconsejas?
  • ¿Dónde obtuviste la inspiración para probarlo?

Referimientos

Aquello que haces para crear contenido que apunte al contenido de otros lugares. Esto podría implicar un enlace a un gran artículo que leíste, un nuevo servicio que has descubierto, una tira cómica divertida, y así sucesivamente. Si el contenido es nuevo y popular, entonces es muy probable que haya mucha gente creando el mismo contenido de referencia. Considerando las siguientes preguntas, puedes hacer que tu contenido sea único:

  • ¿Cómo te enteraste de los contenidos?
  • ¿Cuál fue tu reacción?
  • ¿Cómo crees que los demás van a reaccionar?
  • ¿Qué es lo que tienen de bueno?
  • ¿Qué no es tan bueno?

Otras formas de contenido

Acabo de enumerar tres tipos comunes de contenido. La web es hogar de muchos otros tipos, pero espero que los ejemplos anteriores ilustren cómo puedes añadir tu firma a cada clase de contenido que crees. Puedes colocarte en una frase o puedes salpicar tus pensamientos y reacciones en todo el artículo.

¡Ya podrías estar haciéndolo!

La mayoría de nosotros no escribe de manera completamente abstracta, y es probable que ya hayas estampado tu firma en algunos de tus contenidos.

Lo que quiero sugerir es que podemos estar más conscientes de cómo y cuándo lo hacemos, y podemos hacerlo más, espacialmente cuando conocemos los beneficios.

Practicando lo que se predica

Debo terminar este artículo diciendo que esto es algo que yo misma no hago lo suficiente. Mi esfuerzo fue la anécdota introductoria sobre mi trabajo para crear mi propia firma en la vida real, pero sin duda podría hacer más.

¿Es esto algo que tú sientes que estás haciendo bien, o crees que es algo que podrías mejorar?

Mis amigos tienen sus propios trucos personales para crear contenido autografiado, así como yo tengo los míos. Algunos de estos trucos, hechizos y conjuros especiales tienen que ver con lo que plantea Skellie; otros, no pueden estar más lejos…

¿Qué opinas tú? ¿Quieres compartir algunos de tus propios secretos con nosotros?

Esta entrada pretende dar apenas las pinceladas iniciales de mi propia experiencia y observaciones sobre el tema del tráfico en un blog. No es un tutorial, podría considerarse una lista de las acciones exitosas mías y de mis amigos. Y aunque no persigue responder a todas las preguntas que puedas tener sobre el tráfico, con mucho gusto responderé a cualquier pregunta o comentario que me hagas al final de ella.

Si bien es cierto que no ha nacido el blogger que no desee más visitas, suscripciones y comentarios, esta entrada es parte de una serie que dedico a invitarte a volverte causa sobre tu tráfico, en lugar de ser efecto de él. Esto significa, que te invito ser más efectivo y eficiente en tus acciones en procura de tráfico, mientras te diviertes en el proceso.

Qué es el tráfico

El tráfico en tu blog es una mezcla, idealmente armoniosa, de:

  • las visitas que recibes, sean por primera vez o no;
  • las personas que se han suscrito a tu blog, lo sepas o no;
  • los comentarios que recibes en tus entradas; y
  • las personas que enlazan tu blog, sea para comentar o referenciar una entrada que has escrito y/o para agregarte a su blogroll.

En general los bloggers están de acuerdo en que de estos parámetros el que menos cuenta es el de las visitas.

Valoran bastante las suscripciones a sus feeds y el promedio de comentarios por entrada. Por ejemplo, en alguna parte, Skellie menciona que el mínimo aceptable de un blog que está en su etapa inicial son cinco comentarios por entrada; que si tienes menos de cinco, necesitas hacer algunos ajustes.

Por otra parte, los enlaces son importantes, porque son los que aumentan tu “ranking” es decir la posición de tu blog en sitios que se dedican a medir y comparar estas cosas, como Technorati, PageRank, etc., hay cientos de ellos.

Lo que otros dicen que funciona

Hay miles de entradas y artículos en la web de cómo incrementar el tráfico de tu blog. La mayor parte de los consejos coincide en que las claves para lograrlo, en orden de importancia, son:

  • un buen contenido;
  • comentar en otros blogs;
  • siempre responder a las comunicaciones de tus lectores
  • una buena optimización de tu blog, desde el punto de vista de los buscadores (que es el famoso SEO que ves por todas partes).

Esta lista pareciera tener sentido, ¿verdad?

Bueno, pues…. no. No demasiado, de acuerdo a mi observación. Yendo a cada punto, en orden inverso de importancia:

  • El SEO es importante, sin duda, ya que un enorme porcentaje de las visitas y potenciales comentarios y enlaces que recibe tu blog provienen de las búsquedas en Google y otros motores. Te puedo garantizar que no te hará ningún daño aprender sus fundamentos, se trata de algo muy sencillo. Luego de hacerlo, podrás decidir por ti mismo/a si lo necesitas o no.

    Pero te adelanto algo: si tu blog –como el mío– está hospedado en “punto com”, no es mucho lo que vas a poder hacer en cuanto a tu SEO. Es más, si tu blog tiene menos de 6 meses, puedes hasta darte el lujo de ignorarlo por ahora. Así como lo lees. Los chicos de WordPress se encargan de una buena parte de la optimización de tu blog, igual que se encargan de capturar el Spam antes de que llegue a ti y de decenas de otras tareas, grandes y pequeñas. Y como dice Patricia, como si esto fuera poco, ¡lo hacen gratis! Cuando decidas irte a WordPress.org, ya puedes comenzar a preocuparte y a estresarte si quieres, porque entonces todo, absolutamente todo lo que pase en tu blog estará en tus manos.
  • Siempre responder a tus lectores. Muy cierto. Así debe ser. Sin embargo, paradójicamente, la posibilidad de cumplir con este mandamiento es inversamente proporcional al tráfico de los comentarios. Hasta yo he recibido, en más de una ocasión, más comentarios y comunicaciones de las que puedo responder en un día. En el caso de “monstruos” como Darren Rowse, Leo Babauta, Skellie o nuestros propios anfitriones, estamos hablando como cosa habitual de entre 20 hasta ¡350 comentarios por entrada, o más! ¿Qué blogger puede responder a 350 lectores cada vez que publica? Y aunque es posible que ahora digas “Ese es un problema que quiero tener”, créeme, no lo quieres.

    En resumen, por imposible que parezca, necesitas hacer todo lo posible –y un poco más– por cumplir este mandamiento, aún sabiendo que trabajas para que te sea cada vez más difícil hacerlo.
  • Comentar en otros blogs. 6 palabras: ¡Funciona! Es fácil, es divertido… ¡Hazlo!
  • Un buen contenido. Así debería ser. Pero no es. La verdad es que, según lo que yo he observado, esto también tiende a ser inversamente proporcional. ¿No me crees? Date una vuelta cualquier día por tu propio tablero de WordPress y dedica una hora a leer pacientemente lo que son las 10 “mejores” entradas en WordPress.com (mejores = de mayor tráfico) y los 4 o 5 “mejores” blogs de WordPress.com. También puedes darte una vuelta por los “Top 50″ o los “Top 100″ en cualquier idioma, país o categoría que escojas, en sitios como Technorati, o Alianzo por darte dos ejemplos…

    Ahora bien, no me malinterpretes, por favor. Porque hay excepciones. Y cuando hablamos de los 112 millones de blogs que se cuentan actualmente, las excepciones bien podrían llegar a ser hasta de cientos, e incluso miles. No te estoy diciendo que todos los blogs de alto tráfico tienen un pésimo contenido. No considero que los bloggers más populares son los que peor escriben. No. Mucho menos, te estoy invitando a escribir el tipo de basura que a menudo hace popular a una entrada, a un blog o a un blogger. Ni estoy sugiriendo que te dediques a producir entradas aburridas o mecánicas, pero con un SEO que haría ponerse verde de envidia al Robot más sofisticado. Menos todavía, entradas “especializadas” en chismes sobre celebridades o farándula… No. Nada de eso.

    Lo que te pido es que no esperes que el excelente contenido de tu blog produzca automáticamente una gran cantidad de tráfico. Porque no lo hará. Sólo puede producir una buena calidad de éste.

En una próxima entrada (muy próxima) veremos con lujo de detalles este asunto de la calidad del tráfico en tu blog.

Lo que yo he visto funcionar

Según mi propia experiencia y lo que he podido observar de la experiencia de bloggers amigos, esto es lo que ha funcionado en diversas circunstancias para elevar la cantidad de tráfico:

  1. Comenta en otros blogs. Si son grandes, podría ser mejor, aunque no necesariamente. Sólo di lo que piensas sobre la entrada que comentas. Si resulta ser interesante para el blogger o para los demás comentaristas, seguro que querrán saber quién dijo eso y/o por qué e irán a tu blog. Cada semana “descubre” unos cuantos blogs que escriban sobre temas parecidos al tuyo y haz un hábito de escribir comentarios en ellos.
  2. Aprende a escribir títulos que “jalen” tráfico y otros trucos de SEO. El título de tus entradas determina en buena parte la posición de tu blog en Google o en otros motores. El escribir títulos para Google le quita buena parte de la poesía a la entrada, pero de que trae público, lo trae. Estés o no hospedado/a en WordPress.com, es posible que quieras aprender y usar al menos los fundamentos del SEO.
  3. Conoce a tus lectores. Encuentra una forma de averiguar qué buscan, qué les gusta y qué no, que les interesa leer y escríbelo para ellos. Un buen ejemplo de esto es Milla, de Clear Santo Domingo! Ella se ha pasado los casi dos años de su blog encuestando a sus lectores sobre toda clase de cosas y usando los resultados de estas encuestas para hacer (o no hacer) cambios en su blog que resultan cada vez en más y más tráfico.
  4. Construye una relación con tus lectores. Aunque esta recomendación pareciera pertenecer más al “Departamento de Calidad” que al de Cantidad, la verdad es que la promoción “boca a boca” sigue siendo hoy en día tan efectiva como en tiempos de la abuela. Los “fans” de tu blog encontrarán por su propia inspiración (sin que siquiera se los pidas), la forma de promoverte y ¡además lo harán con muchísimo gusto!
  5. “El flujo hacia adentro es directamente proporcional al flujo hacia afuera”. Esto es una Ley Universal. Mientras más formas encuentres de “sacar” comunicación, energía, buena onda, ayuda, etcétera… hacia afuera, más entrará en tu blog. No me lo creas…. haz la prueba. Y definitivamente este “sacar” o “dar”, ¡¡¡incluye escribir y publicar tus propias entradas!!! Esto parece ser tan obvio que a veces lo olvidamos. De hecho, aunque puede haber miles de formas de aumentar tu tráfico, sólo hay una 100% segura de no tener ninguno: NO tener un blog y, por tanto, no escribir en él.

Bueno, hasta aquí llego yo con esta entrada. No está terminada aún, no sólo porque es parte de una serie, sino porque le faltan tus recetas de éxito. Prueba hacer, ahora mismo, en este instante, un ejercicio de “flujo hacia fuera”, comparte con los demás qué te ha funcionado a ti en términos de tráfico, qué has visto tú que funciona, con tus propios ojos. También, qué cosas no te han funcionado. Y observa lo que obtienes –o no– a cambio. Entonces, nos habremos acercado, mediante la práctica, un poco más a su terminación.

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Entradas relacionadas:
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El papel de la Verdad en el tráfico de tu blog
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Esta es la entrada inaugural de la sección de Skellie. Me costó un poco de trabajo seleccionarla: muchas de sus entradas citan otras anteriores. Así, fui retrocediendo y retrocediendo hacia las primeras. Hasta que encontré esta belleza. No la había leído nunca. Aunque fue publicada originalmente el 29 de agosto de 2007, hace ya casi un año, resultó ser tan nueva para mí como lo es hoy para ti. Y es un estupendo ejemplo de por qué Skellie es Skellie.
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Escribir sucio

Por Skellie

Hay un argumento que dice que, en el ámbito de la palabra impresa, lo escrito no es tan importante como quien lo escribe. Sin embargo, cuando se trata de contenido web, la mayoría de la gente escribe como si tal regla no aplicara; como si la web fuera únicamente una esfera de información, como si a los autores les repugnara la idea de una huella en sus escritos.

Escribir sucio, como yo lo veo, no es lo mismo que hablar sucio. Significa escribir con humanidad. Significa animar a los lectores a desenvolver las palabras hasta llegar a la fuente: el autor, la persona.

Tus lectores no pueden construir una relación con la información. Pueden hacerlo contigo. En esta entrada, quiero hablar de cómo podemos des-esterilizar nuestros escritos en la red y dejar un gran borrón, colorido, humano, en nuestras palabras.

¿Cómo llegamos a estar tan limpios?

No ayuda el hecho de que parte importante del contenido con formato web provenga de procesos automatizados, conectados con líneas de código: los resultados de las búsquedas, los mensajes de error, las interfaces de usuario cada vez más chispeantes. Hay un ser humano (o varios de ellos) detrás de todas estas cosas, sin embargo, se hacen enormes esfuerzos por eliminar todo rastro de ese contacto, como si lo único que hiciera fuera enliarlo todo.

La Wikipedia, por ejemplo, es “una sola tienda para todas tus necesidades” de información, fruto de la ardua labor de miles de autores. Sin embargo, nadie lo diría. Como si reconocer su creación humana pudiera manchar lo valioso de información.

Los espacios de interacción social en Internet, también, alientan al autor a retirarse de lo que crea. Se trata a las hordas de usuarios de Digg, de StumbleUpon y de del.icio.us (quizá merecidamente) como una plaga de langostas: descienden sobre el contenido, se lo tragan por completo, y pasan al siguiente, tan rápido como llegaron.

Pero ¿quién podría culparlos? Un requisito de las llamados “carnadas para Digg” (o lo que te ha hecho creer la gente que escribe sobre el tema) es que hay que concentrar la información. Al parecer, mencionar el autor que está detrás aburrirá a las masas hasta las lágrimas. Parece lógico, después de todo no te conocen, así que ¿por qué debería importarles?

Creo que la verdad reside precisamente en lo opuesto. Creo que esto podría explicar una de las razones por la que a los visitantes de estos medios de interacción social se les considera tan inconstantes. No se vinculan en modo alguno con el contenido, porque no se les da la oportunidad de hacerlo.

La gente no se siente significativamente intrigada ni seducida por una foto divertida, por una entrada compuesta de información en forma de listas, ni por un tutorial seco como un hueso. La gente consume lo que hay de entretenimiento, de utilidad y entonces se va, en busca de otro contenido con las mismas cualidades. Después de todo, se encuentra por todas partes, cuando haces una búsqueda.

Lo sucio es interesante

No obstante, si escribes sucio, si colocas un buen poco de ti en el contenido que creas, vas a intrigar a los lectores, sea que procedan de un capricho de Digg, o que hayan estado visitando tu sitio por años.

Cuando llegas a conocer algo acerca de alguien, eso deja una huella. Si hay resonancia entre tú y tus lectores, ellos querrán saber más sobre ti. Van a ir a tu página ‘Acerca de’ en lugar de navegar a otro sitio, y posiblemente escarben más hondo en él tratando de obtener más información.

El argumento de que las personas que no te conocen no están interesadas en ti es, creo yo, una falsedad. ¿Cómo se llega a conocer a alguien, en primer lugar? Esa persona da algo de sí misma, eso pica tu interés, y entonces decides obtener más información.

Cuando das algo de ti, aunque sea sólo una golosina, dejas una huella única. Probablemente, la información que comunicas se puede encontrar en otros lugares, aunque en diferentes formas. La huella que has dejado (tu sello, si se quiere), no.

Comenzar a hacer un lío

A continuación, algunos hábitos sucios que se pueden desarrollar con el tiempo.

No es sobre ti, es sobre mí. La próxima vez que tu contenido llore por una anécdota, mete la mano en el baúl de los recuerdos de tu propia vida, en vez de subcontratarlos. Con frecuencia, es más fácil ilustrar lo que escribes con la vida de alguien más, pero ten en cuenta el por qué aún se habla de esa anécdota (o de esa persona): ella dio algo de sí misma —o tal vez los periodistas lo hicieron en su nombre, sin su consentimiento. De cualquier modo, dejaron su propia huella. En vez de eso, deja la tuya.

Compartir los fallos La frase “Todos cometemos errores”, cuenta con el acuerdo general. Seguro, es un cliché digno de vergüenza, pero es cierto. Difícilmente podrías llegar a notarlo, sin embargo, dada la forma de escribir de muchos de nosotros.

Los escritores de la red están más que dispuestos a escribir sobre sus éxitos, su experiencia, su conocimiento superior, y omiten por completo aquellos años de aprendizaje (y fracasos) que pasaron forjando esos conocimientos. Naturalmente, es difícil desarrollar una relación humana con alguien que se presenta a sí mismo como supra-humano, por omisión.

Esto, por supuesto, no es intencional. Parece desafiar toda lógica el ocuparnos de reconocer dónde nos quedamos cortos, o hemos fallado en el pasado, especialmente cuando queremos atraer elogios, no críticas.

En la mayoría de los casos, sin embargo, reconocer los errores y hablar de lo que hemos aprendido con ellos crea una resonancia con los lectores, en particular con aquellos que han cometido el mismo error, o que lo están cometiendo en este preciso momento.

Timothy Ferriss tiene un gran blog. No obstante, una de sus debilidades, es que la novedad de ser alguien perfecto en todo, comienza a desgastarse.

Lo que realmente me interesa saber, y me imagino que a un montón de otras personas por igual, es en qué cosa el Sr. Ferriss es absolutamente pésimo.

Escribir sobre tus errores le muestra a tus lectores que no eres un experto o alguien con talento porque de algún modo eres mejor, sino porque te has hecho de esa manera. Así se infiere que lo que escribes puede ayudarles a hacer lo mismo.

“¿Cómo estás vestido?”

Los contenidos no se producen en un vacío. ¿Cómo obtuviste la idea? ¿Qué te inspira? ¿Por qué estás interesado/a en el tema? Tu estado de ánimo en el momento ¿afecta lo que escribes? ¿Tienen algún efecto las experiencias de la vida real en tu forma de ver las cosas?

Tú escribes el contenido en una computadora, o en un bloc de notas, y a medida que lo haces, estás situado/a en algún lugar del tiempo y del espacio. Estás en un lugar específico, estás en medio (o al comienzo o al final) de un día en que sucedieron cosas. No eres un cerebro en una tina. Tus experiencias influyen lo que escribes. Nunca es una mala idea darle un acuse de recibo al mundo que está más allá de tus palabras.

Hazlo personal

Tenemos una ventaja muy buena sobre los que escriben para publicar impreso.

En el reino de la palabra impresa, los autores están ‘demasiado ocupados’ para lidiar con las reacciones a su trabajo. Tú lees un libro e independientemente de la forma en que pueda afectarte profundamente, no hay manera fácil de dejárselo saber a su autor. Servicios como el de la Wikipedia parecen emular deliberadamente ese desapego, como si un cierto grado de distancia fuera necesario para que la información tuviera algún valor real.

Los escritores no deben olvidar que esta interactividad es uno de los principales atractivos del contenido web. Por desgracia, creo que muchos escritores sí lo olvidan, en particular aquellos que crean contenidos increíblemente populares. ¿Cuántos bloggers o webmasters de primera línea participan activa y regularmente en los hilos de los comentarios que reciben? ¿Cuántos responden rápidamente a los e-mails de sus lectores, si es que acaso responden?

Sí, están increíblemente ocupados, pero ocurre que llegan a un punto de ausencia, donde pareciera que el escritor ha decidido que los beneficios de la interacción son mucho menores que, por ejemplo, el esfuerzo necesario para publicar un comentario.

También parece haber una tendencia, una vez que el responder a cada comentario y correo electrónico se convierte en inviable, a rendirse casi por completo, y responder sólo cuando el no hacerlo podría dañar una amistad (habrás notado que algunos bloggers de primera línea tienden a la comentar principalmente en respuesta a quienes aparentemente son amigos cercanos. ¿Nuevos lectores? ¡Olvídalos!)

Esto visión aparentemente pragmática de los costos frente a las ganancias es bastante miope. Cada comentario, cada e-mail cortés se dirige a reforzar la percepción de que este autor respeta a sus lectores y es responsable ante ellos. Esta relación autor/lector es completamente invaluable, y vale cada segundo de esfuerzo que se toma construirla.

Si no puedes responder a cada comentario, reconoce que los has leído y disfrutado a todos, escogiendo aquellos que puedas responder fácilmente. Si no puedes responder a tus mensajes de correo electrónico en ese momento, deja que la persona que lo envió lo sepa, y lo guárdalo para abordarlo más tarde. No hay nada más frustrante que elaborar un mensaje de correo electrónico sólo para ver que se encuentra con el silencio.

No caigas en la trampa de no acusar recibo a los lectores. Mézclate con ellos, enlíate con ellos, llega a conocerlos, si no individualmente, al menos colectivamente. No reniegues de uno de los mejores aspectos de escribir para la web.

A medida que llegas a conocer a tus lectores, ellos llegan a conocerte a ti. Sin embargo, si dejas que la balanza se incline, retirándote de la interacción a medida que tu contenido se hace más popular, inevitablemente encontrarás que tus nuevos lectores no desarrollan ese sentido de intimidad que tanto apreciaste en los primeros días.

A largo plazo, esta negligencia puede hacerte daño. Es fácil que los visitantes olviden o ignoren un autor sin rostro cuando se queda en silencio por una semana, o cuando escribe una porquería de artículo.

Es mucho más difícil olvidarse de un amigo, cuando las cosas se ponen difíciles.