06.13.08

Cómo aumentar el tráfico en tu blog (I)

Publicado en Bloggers: Kindergarten, Bloggers: Primaria, Comunicación, Mi punto de vista tagged , , , en 11:24 am por Karen Blixen

Esta entrada pretende dar apenas las pinceladas iniciales de mi propia experiencia y observaciones sobre el tema del tráfico en un blog. No es un tutorial, podría considerarse una lista de las acciones exitosas mías y de mis amigos. Y aunque no persigue responder a todas las preguntas que puedas tener sobre el tráfico, con mucho gusto responderé a cualquier pregunta o comentario que me hagas al final de ella.

Si bien es cierto que no ha nacido el blogger que no desee más visitas, suscripciones y comentarios, esta entrada es parte de una serie que dedico a invitarte a volverte causa sobre tu tráfico, en lugar de ser efecto de él. Esto significa, que te invito ser más efectivo y eficiente en tus acciones en procura de tráfico, mientras te diviertes en el proceso.

Qué es el tráfico

El tráfico en tu blog es una mezcla, idealmente armoniosa, de:

  • las visitas que recibes, sean por primera vez o no;
  • las personas que se han suscrito a tu blog, lo sepas o no;
  • los comentarios que recibes en tus entradas; y
  • las personas que enlazan tu blog, sea para comentar o referenciar una entrada que has escrito y/o para agregarte a su blogroll.

En general los bloggers están de acuerdo en que de estos parámetros el que menos cuenta es el de las visitas.

Valoran bastante las suscripciones a sus feeds y el promedio de comentarios por entrada. Por ejemplo, en alguna parte, Skellie menciona que el mínimo aceptable de un blog que está en su etapa inicial son cinco comentarios por entrada; que si tienes menos de cinco, necesitas hacer algunos ajustes.

Por otra parte, los enlaces son importantes, porque son los que aumentan tu “ranking” es decir la posición de tu blog en sitios que se dedican a medir y comparar estas cosas, como Technorati, PageRank, etc., hay cientos de ellos.

Lo que otros dicen que funciona

Hay miles de entradas y artículos en la web de cómo incrementar el tráfico de tu blog. La mayor parte de los consejos coincide en que las claves para lograrlo, en orden de importancia, son:

  • un buen contenido;
  • comentar en otros blogs;
  • siempre responder a las comunicaciones de tus lectores
  • una buena optimización de tu blog, desde el punto de vista de los buscadores (que es el famoso SEO que ves por todas partes).

Esta lista pareciera tener sentido, ¿verdad?

Bueno, pues…. no. No demasiado, de acuerdo a mi observación. Yendo a cada punto, en orden inverso de importancia:

  • El SEO es importante, sin duda, ya que un enorme porcentaje de las visitas y potenciales comentarios y enlaces que recibe tu blog provienen de las búsquedas en Google y otros motores. Te puedo garantizar que no te hará ningún daño aprender sus fundamentos, se trata de algo muy sencillo. Luego de hacerlo, podrás decidir por ti mismo/a si lo necesitas o no.

    Pero te adelanto algo: si tu blog –como el mío– está hospedado en “punto com”, no es mucho lo que vas a poder hacer en cuanto a tu SEO. Es más, si tu blog tiene menos de 6 meses, puedes hasta darte el lujo de ignorarlo por ahora. Así como lo lees. Los chicos de WordPress se encargan de una buena parte de la optimización de tu blog, igual que se encargan de capturar el Spam antes de que llegue a ti y de decenas de otras tareas, grandes y pequeñas. Y como dice Patricia, como si esto fuera poco, ¡lo hacen gratis! Cuando decidas irte a WordPress.org, ya puedes comenzar a preocuparte y a estresarte si quieres, porque entonces todo, absolutamente todo lo que pase en tu blog estará en tus manos.
  • Siempre responder a tus lectores. Muy cierto. Así debe ser. Sin embargo, paradójicamente, la posibilidad de cumplir con este mandamiento es inversamente proporcional al tráfico de los comentarios. Hasta yo he recibido, en más de una ocasión, más comentarios y comunicaciones de las que puedo responder en un día. En el caso de “monstruos” como Darren Rowse, Leo Babauta, Skellie o nuestros propios anfitriones, estamos hablando como cosa habitual de entre 20 hasta ¡350 comentarios por entrada, o más! ¿Qué blogger puede responder a 350 lectores cada vez que publica? Y aunque es posible que ahora digas “Ese es un problema que quiero tener”, créeme, no lo quieres.

    En resumen, por imposible que parezca, necesitas hacer todo lo posible –y un poco más– por cumplir este mandamiento, aún sabiendo que trabajas para que te sea cada vez más difícil hacerlo.
  • Comentar en otros blogs. 6 palabras: ¡Funciona! Es fácil, es divertido… ¡Hazlo!
  • Un buen contenido. Así debería ser. Pero no es. La verdad es que, según lo que yo he observado, esto también tiende a ser inversamente proporcional. ¿No me crees? Date una vuelta cualquier día por tu propio tablero de WordPress y dedica una hora a leer pacientemente lo que son las 10 “mejores” entradas en WordPress.com (mejores = de mayor tráfico) y los 4 o 5 “mejores” blogs de WordPress.com. También puedes darte una vuelta por los “Top 50″ o los “Top 100″ en cualquier idioma, país o categoría que escojas, en sitios como Technorati, o Alianzo por darte dos ejemplos…

    Ahora bien, no me malinterpretes, por favor. Porque hay excepciones. Y cuando hablamos de los 112 millones de blogs que se cuentan actualmente, las excepciones bien podrían llegar a ser hasta de cientos, e incluso miles. No te estoy diciendo que todos los blogs de alto tráfico tienen un pésimo contenido. No considero que los bloggers más populares son los que peor escriben. No. Mucho menos, te estoy invitando a escribir el tipo de basura que a menudo hace popular a una entrada, a un blog o a un blogger. Ni estoy sugiriendo que te dediques a producir entradas aburridas o mecánicas, pero con un SEO que haría ponerse verde de envidia al Robot más sofisticado. Menos todavía, entradas “especializadas” en chismes sobre celebridades o farándula… No. Nada de eso.

    Lo que te pido es que no esperes que el excelente contenido de tu blog produzca automáticamente una gran cantidad de tráfico. Porque no lo hará. Sólo puede producir una buena calidad de éste.

En una próxima entrada (muy próxima) veremos con lujo de detalles este asunto de la calidad del tráfico en tu blog.

Lo que yo he visto funcionar

Según mi propia experiencia y lo que he podido observar de la experiencia de bloggers amigos, esto es lo que ha funcionado en diversas circunstancias para elevar la cantidad de tráfico:

  1. Comenta en otros blogs. Si son grandes, podría ser mejor, aunque no necesariamente. Sólo di lo que piensas sobre la entrada que comentas. Si resulta ser interesante para el blogger o para los demás comentaristas, seguro que querrán saber quién dijo eso y/o por qué e irán a tu blog. Cada semana “descubre” unos cuantos blogs que escriban sobre temas parecidos al tuyo y haz un hábito de escribir comentarios en ellos.
  2. Aprende a escribir títulos que “jalen” tráfico y otros trucos de SEO. El título de tus entradas determina una buena parte la posición de tu blog en Google o en otros motores. El escribir títulos para Google le quita buena parte de la poesía a la entrada, pero de que trae público, lo trae. Estés o no hospedado/a en WordPress.com, es posible que quieras aprender y usar al menos los fundamentos del SEO.
  3. Conoce a tus lectores. Encuentra una forma de averiguar qué buscan, qué les gusta y qué no, que les interesa leer y escríbelo para ellos. Un buen ejemplo de esto es Milla, de Clear Santo Domingo! Ella se ha pasado los casi dos años de su blog encuestando a sus lectores sobre toda clase de cosas y usando los resultados de estas encuestas para hacer (o no hacer) cambios en su blog que resultan cada vez en más y más tráfico.
  4. Construye una relación con tus lectores. Aunque esta recomendación pareciera pertenecer más al “Departamento de Calidad” que al de Cantidad, la verdad es que la promoción “boca a boca” sigue siendo hoy en día tan efectiva como en tiempos de la abuela. Los “fans” de tu blog encontrarán por su propia inspiración (sin que siquiera se los pidas), la forma de promoverte y ¡además lo harán con muchísimo gusto!
  5. “El flujo hacia adentro es directamente proporcional al flujo hacia afuera”. Esto es una Ley Universal. Mientras más formas encuentres de “sacar” comunicación, energía, buena onda, ayuda, etcétera… hacia afuera, más entrará en tu blog. No me lo creas…. haz la prueba. Y definitivamente este “sacar” o “dar”, ¡¡¡incluye escribir y publicar tus propias entradas!!! Esto parece ser tan obvio que a veces lo olvidamos. De hecho, aunque puede haber miles de formas de aumentar tu tráfico, sólo hay una 100% segura de no tener ninguno: NO tener un blog y, por tanto, no escribir en él.

Bueno, hasta aquí llego yo con esta entrada. No está terminada aún, no sólo porque es parte de una serie, sino porque le faltan tus recetas de éxito. Prueba hacer, ahora mismo, en este instante, un ejercicio de “flujo hacia fuera”, comparte con los demás qué te ha funcionado a ti en términos de tráfico, qué has visto tú que funciona, con tus propios ojos. También, qué cosas no te han funcionado. Y observa lo que obtienes –o no– a cambio. Entonces, nos habremos acercado, mediante la práctica, un poco más a su terminación.

05.30.08

Escribiendo con humanidad

Publicado en Bloggers: Kindergarten, Bloggers: Primaria, Comunicación, Del teclado de Skellie, ¿Cómo se hace...? tagged , , , , , en 12:22 am por Karen Blixen

Este es la entrada inaugural de la sección de Skellie. Me costó un poco de trabajo seleccionarla: muchas de sus entradas citan otras anteriores. Así, fui retrocediendo y retrocediendo hacia las primeras. Hasta que encontré esta belleza. No la había leído nunca. Aunque fue publicada originalmente el 29 de agosto de 2007, hace ya casi un año, resultó ser tan nueva para mí como lo es hoy para ti. Y es un estupendo ejemplo de por qué Skellie es Skellie.
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Escribir sucio

Por Skellie

Hay un argumento que dice que, en el ámbito de la palabra impresa, lo escrito no es tan importante como quien lo escribe. Sin embargo, cuando se trata de contenido web, la mayoría de la gente escribe como si tal regla no aplicara; como si la web fuera únicamente una esfera de información, como si a los autores les repugnara la idea de una huella en sus escritos.

Escribir sucio, como yo lo veo, no es lo mismo que hablar sucio. Significa escribir con humanidad. Significa animar a los lectores a desenvolver las palabras hasta llegar a la fuente: el autor, la persona.

Tus lectores no pueden construir una relación con la información. Pueden hacerlo contigo. En esta entrada, quiero hablar de cómo podemos des-esterilizar nuestros escritos en la red y dejar un gran borrón, colorido, humano, en nuestras palabras.

¿Cómo llegamos a estar tan limpios?

No ayuda el hecho de que parte importante del contenido con formato web provenga de procesos automatizados, conectados con líneas de código: los resultados de las búsquedas, los mensajes de error, las interfaces de usuario cada vez más chispeantes. Hay un ser humano (o varios de ellos) detrás de todas estas cosas, sin embargo, se hacen enormes esfuerzos por eliminar todo rastro de ese contacto, como si lo único que hiciera fuera enliarlo todo.

La Wikipedia, por ejemplo, es “una sola tienda para todas tus necesidades” de información, fruto de la ardua labor de miles de autores. Sin embargo, nadie lo diría. Como si reconocer su creación humana pudiera manchar lo valioso de información.

Los espacios de interacción social en Internet, también, alientan al autor a retirarse de lo que crea. Se trata a las hordas de usuarios de Digg, de StumbleUpon y de del.icio.us (quizá merecidamente) como una plaga de langostas: descienden sobre el contenido, se lo tragan por completo, y pasan al siguiente, tan rápido como llegaron.

Pero ¿quién podría culparlos? Un requisito de las llamados “carnadas para Digg” (o lo que te ha hecho creer la gente que escribe sobre el tema) es que hay que concentrar la información. Al parecer, mencionar el autor que está detrás aburrirá a las masas hasta las lágrimas. Parece lógico, después de todo no te conocen, así que ¿por qué debería importarles?

Creo que la verdad reside precisamente en lo opuesto. Creo que esto podría explicar una de las razones por la que a los visitantes de estos medios de interacción social se les considera tan inconstantes. No se vinculan en modo alguno con el contenido, porque no se les da la oportunidad de hacerlo.

La gente no se siente significativamente intrigada ni seducida por una foto divertida, por una entrada compuesta de información en forma de listas, ni por un tutorial seco como un hueso. La gente consume lo que hay de entretenimiento, de utilidad y entonces se va, en busca de otro contenido con las mismas cualidades. Después de todo, se encuentra por todas partes, cuando haces una búsqueda.

Lo sucio es interesante

No obstante, si escribes sucio, si colocas un buen poco de ti en el contenido que creas, vas a intrigar a los lectores, sea que procedan de un capricho de Digg, o que hayan estado visitando tu sitio por años.

Cuando llegas a conocer algo acerca de alguien, eso deja una huella. Si hay resonancia entre tú y tus lectores, ellos querrán saber más sobre ti. Van a ir a tu página ‘Acerca de’ en lugar de navegar a otro sitio, y posiblemente escarben más hondo en él tratando de obtener más información.

El argumento de que las personas que no te conocen no están interesadas en ti es, creo yo, una falsedad. ¿Cómo se llega a conocer a alguien, en primer lugar? Esa persona da algo de sí misma, eso pica tu interés, y entonces decides obtener más información.

Cuando das algo de ti, aunque sea sólo una golosina, dejas una huella única. Probablemente, la información que comunicas se puede encontrar en otros lugares, aunque en diferentes formas. La huella que has dejado (tu sello, si se quiere), no.

Comenzar a hacer un lío

A continuación, algunos hábitos sucios que se pueden desarrollar con el tiempo.

No es sobre ti, es sobre mí. La próxima vez que tu contenido llore por una anécdota, mete la mano en el baúl de los recuerdos de tu propia vida, en vez de subcontratarlos. Con frecuencia, es más fácil ilustrar lo que escribes con la vida de alguien más, pero ten en cuenta el por qué aún se habla de esa anécdota (o de esa persona): ella dio algo de sí misma —o tal vez los periodistas lo hicieron en su nombre, sin su consentimiento. De cualquier modo, dejaron su propia huella. En vez de eso, deja la tuya.

Compartir los fallos La frase “Todos cometemos errores”, cuenta con el acuerdo general. Seguro, es un cliché digno de vergüenza, pero es cierto. Difícilmente podrías llegar a notarlo, sin embargo, dada la forma de escribir de muchos de nosotros.

Los escritores de la red están más que dispuestos a escribir sobre sus éxitos, su experiencia, su conocimiento superior, y omiten por completo aquellos años de aprendizaje (y fracasos) que pasaron forjando esos conocimientos. Naturalmente, es difícil desarrollar una relación humana con alguien que se presenta a sí mismo como supra-humano, por omisión.

Esto, por supuesto, no es intencional. Parece desafiar toda lógica el ocuparnos de reconocer dónde nos quedamos cortos, o hemos fallado en el pasado, especialmente cuando queremos atraer elogios, no críticas.

En la mayoría de los casos, sin embargo, reconocer los errores y hablar de lo que hemos aprendido con ellos crea una resonancia con los lectores, en particular con aquellos que han cometido el mismo error, o que lo están cometiendo en este preciso momento.

Timothy Ferriss tiene un gran blog. No obstante, una de sus debilidades, es que la novedad de ser alguien perfecto en todo, comienza a desgastarse.

Lo que realmente me interesa saber, y me imagino que a un montón de otras personas por igual, es en qué cosa el Sr. Ferriss es absolutamente pésimo.

Escribir sobre tus errores le muestra a tus lectores que no eres un experto o alguien con talento porque de algún modo eres mejor, sino porque te has hecho de esa manera. Así se infiere que lo que escribes puede ayudarles a hacer lo mismo.

“¿Cómo estás vestido?”

Los contenidos no se producen en un vacío. ¿Cómo obtuviste la idea? ¿Qué te inspira? ¿Por qué estás interesado/a en el tema? Tu estado de ánimo en el momento ¿afecta lo que escribes? ¿Tienen algún efecto las experiencias de la vida real en tu forma de ver las cosas?

Tú escribes el contenido en una computadora, o en un bloc de notas, y a medida que lo haces, estás situado/a en algún lugar del tiempo y del espacio. Estás en un lugar específico, estás en medio (o al comienzo o al final) de un día en que sucedieron cosas. No eres un cerebro en una tina. Tus experiencias influyen lo que escribes. Nunca es una mala idea darle un acuse de recibo al mundo que está más allá de tus palabras.

Hazlo personal

Tenemos una ventaja muy buena sobre los que escriben para publicar impreso.

En el reino de la palabra impresa, los autores están ‘demasiado ocupados’ para lidiar con las reacciones a su trabajo. Tú lees un libro e independientemente de la forma en que pueda afectarte profundamente, no hay manera fácil de dejárselo saber a su autor. Servicios como el de la Wikipedia parecen emular deliberadamente ese desapego, como si un cierto grado de distancia fuera necesario para que la información tuviera algún valor real.

Los escritores no deben olvidar que esta interactividad es uno de los principales atractivos del contenido web. Por desgracia, creo que muchos escritores sí lo olvidan, en particular aquellos que crean contenidos increíblemente populares. ¿Cuántos bloggers o webmasters de primera línea participan activa y regularmente en los hilos de los comentarios que reciben? ¿Cuántos responden rápidamente a los e-mails de sus lectores, si es que acaso responden?

Sí, están increíblemente ocupados, pero ocurre que llegan a un punto de ausencia, donde pareciera que el escritor ha decidido que los beneficios de la interacción son mucho menores que, por ejemplo, el esfuerzo necesario para publicar un comentario.

También parece haber una tendencia, una vez que el responder a cada comentario y correo electrónico se convierte en inviable, a rendirse casi por completo, y responder sólo cuando el no hacerlo podría dañar una amistad (habrás notado que algunos bloggers de primera línea tienden a la comentar principalmente en respuesta a quienes aparentemente son amigos cercanos. ¿Nuevos lectores? ¡Olvídalos!)

Esto visión aparentemente pragmática de los costos frente a las ganancias es bastante miope. Cada comentario, cada e-mail cortés se dirige a reforzar la percepción de que este autor respeta a sus lectores y es responsable ante ellos. Esta relación autor/lector es completamente invaluable, y vale cada segundo de esfuerzo que se toma construirla.

Si no puedes responder a cada comentario, reconoce que los has leído y disfrutado a todos, escogiendo aquellos que puedas responder fácilmente. Si no puedes responder a tus mensajes de correo electrónico en ese momento, deja que la persona que lo envió lo sepa, y lo guárdalo para abordarlo más tarde. No hay nada más frustrante que elaborar un mensaje de correo electrónico sólo para ver que se encuentra con el silencio.

No caigas en la trampa de no acusar recibo a los lectores. Mézclate con ellos, enlíate con ellos, llega a conocerlos, si no individualmente, al menos colectivamente. No reniegues de uno de los mejores aspectos de escribir para la web.

A medida que llegas a conocer a tus lectores, ellos llegan a conocerte a ti. Sin embargo, si dejas que la balanza se incline, retirándote de la interacción a medida que tu contenido se hace más popular, inevitablemente encontrarás que tus nuevos lectores no desarrollan ese sentido de intimidad que tanto apreciaste en los primeros días.

A largo plazo, esta negligencia puede hacerte daño. Es fácil que los visitantes olviden o ignoren un autor sin rostro cuando se queda en silencio por una semana, o cuando escribe una porquería de artículo.

Es mucho más difícil olvidarse de un amigo, cuando las cosas se ponen difíciles.

05.12.08

Feeds, RSS y otros jeroglíficos

Publicado en Bloggers: Secundaria, ¿Qué es...? tagged , , en 1:40 am por Karen Blixen

Palabras como RSS, feeds y otras aún peores que frecuentemente las acompañan en la misma oración, son de las más comunes en la jerga de los blogs. Trágicamente, las “explicaciones” que se les intenta dar en Internet parecen ser las más confusas e indescifrables, al menos en español. Para mí, esta situación ha llegado a ser tan intrigante que ya he comenzado una entrada sobre la dificultad que parece haber para explicar cuestiones técnicas en términos comprensibles.

En la entrada probablemente más importante de mi blog, Cómo Comenzar un blog decía, hace casi un año:

Ignora los términos que están de última moda. Si tienes una de estas palabras o siglas [como RSS] zumbando en tu cabeza y no estás seguro/a de si pertenece o no a la lista de “ignorar”, asume que sí pertenece. No te preocupes, más adelante tendrás tiempo más que suficiente de aclarar cada uno de estos términos, como Dios manda.

32 entradas más tarde, ha llegado ese “más adelante”.

Aclarar las palabras feed y RSS me ha llevado –lo creas o no– más de 8 horas de trabajo. Y ha resultado completamente imposible hacerlo en nuestro propio idioma. Uno de los problemas parece ser la confusión entre ambos términos.

Sin embargo, al final resultaron ser conceptos extremadamente simples. Así reconocí que había encontrado la Verdad en cuanto a ellos. ;-)

Qué es un feed

Un feed es simplemente un archivo que contiene una versión abreviada de una página web (como el “Home” de tu blog), creado para compartir su contenido con otros sitios web.

Una característica del feed es que se actualiza constantemente con lo que se publica o se comenta en tu blog. Contiene lo que escribes, incluyendo tus imágenes y enlaces, pero sin el diseño.

¿Quieres ver un feed, tu propio feed? Abre una nueva ventana o pestaña en tu navegador y escribe el URL de tu blog, seguido de “/feed”. Es decir, http:// elnombredetublog.wordpress.com /feed (sin los espacios); y…

Voilà! Ahí lo tienes. Eso es un feed, tu feed.

Si tu blog tiene más de dos meses de edad, si está abierto al mundo y si publicas al menos una vez cada dos semanas; créeme, más de alguien lee tu feed. Si quieres, puedes jugar un poco con él en este punto, para ganar algo de la familiaridad y el control que regularmente complementan la comprensión.

En tu Panel de Control –> Configuraciones (Settings) –> Lectura están las 3 opciones para tu feed.

  • En la opción “Syndication feeds show the most recent ___ posts” (Los feeds publicados muestran las ___ entradas más recientes) determinas cuántas entradas quieres que se vean en tu feed.
  • En la opción “Para cada artículo en un feed, mostrar…”, decides si quieres que tu feed muestre las entradas completas o sólo los primeros párrafos.
  • En la opción “For each article in an enhanced feed, show…” (En cada artículo de feed “mejorado” mostrar:…) puedes escoger si mostrar o no en cada artículo a los lectores de tu feed: tus categorías, tags, número de comentarios, y opciones para añadir tu feed a cuatro “lectores de feeds” (hablaremos sobre esto en un minuto).

Prueba cambiar algunas de las opciones para que veas lo que hacen. No olvides presionar el botón “Guardar cambios” antes de ir a tu feed a mirar cómo se ven.

Finalmente, para terminar la aclaración del término, cuando hablamos de la palabra feed en términos de la web, la usamos siempre como sustantivo: decimos “un feed”, o “tu feed”. Feed, como sustantivo –contrario a lo que se plantea en las definiciones comunes en Internet– no es “alimentar” ni “alimentación”. Ese es su uso como verbo en inglés.

Feed como sustantivo, significa “pienso”, es decir, alimento para ganado. Y creo que el término, aunque un poco insultante para los humanos, es bastante descriptivo de lo que hace un feed. Tendrás mayor realidad sobre este pequeño chiste cuando te descubras a ti mismo/a horas de horas frente a tu pantalla masticando contenidos web en tu flamante lector de feeds. Espero que te rías cuando llegue ese momento. :-)

Para qué sirven los feeds

Los feeds por sí solos no tienen ninguna utilidad. A muy pocas personas se les ocurriría que es mejor leer un blog en forma de feed que en su forma original. La palabra “UN” es la clave aquí. Los feeds sirven para que puedas leer MUCHOS blogs, no uno.

Existen unos programas especiales que se llaman “lectores” (readers) o “agregadores”, donde en una sola página web puedes leer todos tus blogs favoritos. Otros sitios que no son blogs, pero se actualizan frecuentemente, como de noticias, etc., también disponen de feeds que puedes agregar a tu lector.

Estos lectores te permiten escoger tus cinco, veinte o trescientos sesenta blogs favoritos y leerlos desde una sóla página… en forma de feed. Esto te ahorra bastante tiempo porque te evita tener que visitar a diario tus cinco, veinte o trescientos sesenta blogs y sitios favoritos para ver si hay novedades. Sólo vas a uno: tu lector, y allí lo tienes todo. Además, los lectores de feeds te permiten compartir las entradas de tus blogs favoritos con tus amigos y también tienen otras funciones, pero dejaré que las descubras por ti mismo/a.

WordPress recomienda el lector de Bloglines. Yo lo he usado, es excelente y brinda muchísimas opciones. Sin embargo, en mi opinión, el más sencillo de usar (aunque es un poco limitado) es el lector de Google. Para que tengas una mejor idea, en este enlace tienes un mini-tour por este lector, y en este otro enlace, tienes mis feeds compartidos en el lector de Google.

Estos lectores no pueden leer los sitios en su forma original. Los necesitan en forma de feed. Uno de los formatos más comunes para que los lectores “capturen” los feeds tan pronto se publican y te los presenten para que tú los leas, se llama RSS.

Qué es RSS

Entonces, los feeds están escritos principalmente en un formato llamado RSS. También se escriben en otros formatos con nombres igualmente “simpáticos”, como Atom.

RSS es una sigla muy especial, ya que significa diferentes cosas. Así mismo. Aunque no lo creas. Y en diferentes fuentes en la Web, se dice “que hay una discusión al respecto”, o que “significa 4 cosas diferentes según el grado de actualización del formato”, o que “hay ciertas preferencias con respecto a su significado”.

Como puedes imaginarte (si me conoces), te daré un solo significado. Si dentro de un par de años los geeks se ponen de acuerdo y RSS llega a significar algo diferente a lo que te voy a decir o aparecen nuevos significados, pues ya tienes algo de lo que puedes culparme si quieres.

RSS es la sigla de “Sindicación Realmente Simple”. (Really Simple Syndication).

Ahora bien, paradójicamente, ocurre que la palabra “sindicación” en español es cualquier cosa menos “realmente simple”. Yo llegaría hasta a decir que es un poquitín difícil.

En primer lugar, resulta ser (al menos en lo que respecta a su uso en la redifusión de contenidos en los medios de comunicación) un barbarismo, es decir “un extranjerismo no incorporado totalmente al idioma”, según la Real Academia. Por esta razón, en español debería usarse “Redifusión” en vez de “Sindicación”. Pero entonces esto significaría cambiar “RSS”, por “RRS” en español, con lo cual todo se complicaría más aún.

En segundo lugar, aunque la palabra proviene originalmente de misma raíz griega de términos muy comunes en nuestro idioma, como sindicato, no significa lo mismo, ni siquiera se parece.

Syndication en inglés tiene un uso especializado bastante particular, que no existe en español. Y esta acepción de la palabra, que es la que se aplica al caso de esta entrada, se refiere al campo del periodismo.

Syndication significa vender un artículo o tira cómica para ser publicado en muchas revistas o periódicos a la vez. Por ejemplo, “el reportero recibió un buen ingreso por la “sindicación” de su último artículo”.

En tercer lugar, su origen griego: σύνδικος (syndikos), está compuesto por las voces syn: en conjunto; dik: justicia; y os: sufijo para género masculino; en otras palabras, un magistrado civil u otro oficial gubernamental similar.

Y, pues, naturalmente, uno tiende a quedarse en la luna, ya que esto no parece tener nada que ver con periodismo, mucho menos con Internet…. Pero qué le vamos a hacer. Así discurren y evolucionan a veces los laberintos conceptuales de las palabras a través de los siglos… Amén.

Como les contaba al comienzo de esta entrada, para rematar la confusión, a menudo se usa el concepto “feed RSS” para decir por igual “feed” o “RSS”. Y como si fuera poco, el simbolito naranja que parece un chicle gordito y que sale hasta en la sopa en la mayoría de los blogs, también se asocia indistintamente con feed y con RSS.

Como ves, estos dos términos se tratan como sinónimos y no lo son. Si lo fueran ¡te aseguro que no te sentirías confuso/a en absoluto! :)

Cuando necesites nuevamente “parar” una confusión respecto a este tema, simplemente mantén en mente el dato estable que dice: Un feed es un documento escrito en formato RSS. El formato RSS se utiliza para redifundir contenidos que se actualizan con gran frecuencia en la red.

Espero que con esta entrada puedan disiparse mínimamente las confusiones y los misterios. Si estoy esperando demasiado, déjame tus preguntas y con gusto te responderé lo antes posible.

Y para cerrar esta entrada con broche de oro incrustado de diamantes y zafiros, si hablas inglés, mira este video que explica en una forma magistral lo que es RSS. Es lo mejor que he visto en toda mi vida en cuanto a enseñanza audiovisual de un concepto. Si no hablas inglés, por favor, haz lo que sea para que un amigo te lo traduzca…. ¡no te lo puedes perder!

En una próxima entrada, muy próxima (que es la que en realidad espera mi amigo jusamawi), veremos de qué manera se aplican estos dos conceptos: feeds y RSS al incremento del tráfico de tu blog.

01.25.08

El papel de la Verdad en el tráfico de tu blog

Publicado en Bloggers: Kindergarten, Comunicación tagged , , , en 1:31 am por Karen Blixen

Existe un alto grado de acuerdo entre los bloggers profesionales sobre el hecho de que el contenido de tu blog, no la frecuencia de sus publicaciones, es el factor que, a la larga, determina no sólo la cantidad del tráfico que obtienes, sino su calidad.

Naturalmente, es bueno que tengas en cuenta el tipo de blog que lees en este momento, a fin de poner esta entrada en la perspectiva correcta. Este es un blog estrictamente no-comercial, orientado a difundir y a apoyar puntos de vista constructivos sobre la vida. Por esa razón, y de manera muy personal, estoy un poquitín más interesada en la calidad del tráfico que en la cantidad.

Yo entiendo que la calidad del tráfico de un blog se puede determinar (en términos estrictamente no-técnicos) de dos formas. Por un lado, considerando el número de lectores “fieles” a tu blog –esos que regresan una y otra vez. Y por otro –fíjate que digo “y”, no “o”– la cantidad y la calidad de su participación, que puede ocurrir no sólo a través de sus comentarios, sino en muchos otros niveles de comunicación y de aprendizaje. En el mejor de los casos, según mi opinión, llegan a formarse sólidos lazos de amistad entre el blogger y sus lectores favoritos y entre los lectores y su blogger favorito.

Y como probablemente ya te has percatado, navegando por allí y por allá, esto de la calidad del tráfico no va necesariamente de la mano con la cantidad. Y aunque tampoco se trata de parámetros opuestos, pienso que vale la pena, al menos al iniciar un blog, la reflexión sobre qué es lo que perseguimos con él, en términos de tráfico y, por tanto, de contenido.

Bueno ¿y qué tiene todo esto que ver con el título de esta entrada?

La verdad es que la Verdad tiene bastante que ver en todo esto. De hecho, la idea para esta entrada surgió a raíz del atado de mentiras más famoso y difundido en este momento por Internet: la más reciente campaña anti-Tom Cruise; por llamarle de alguna manera, con un nivel mínimo de decencia que en realidad sus autores y reproductores –seres por completo despreciables– no merecen; aunque sí mis lectores.

Y ésta es la simplicidad de lo que quiero decir: la cantidad de Verdad y la ausencia de mentiras o de falsedades que haya en el contenido de tu blog por sí sola atraerá el tipo de tráfico que probablemente buscas.

No quiero sumirme en las profundidades filosóficas de la vida en este blog. Digamos que, por ley de probabilidades, si lo estás leyendo, eres una persona mínimamente creativa, es decir constructiva. Y que también probablemente desees ese tipo de lectores. Entonces, mientras lo confirmas por ti mismo/a, a través de tu propia observación en la vida, acepta mi palabra sobre esto: las personas constructivas y creativas se sienten naturalmente atraídas por la Verdad y, en la misma proporción, repelidas por la falsedad o la mentira.

¿Qué es verdad y qué es mentira? ¿Y cómo se aplica al contenido de tu blog? Dos de mis blogs favoritos, aparentemente están en sintonía mental con esta entrada que comencé hace como una semana. Clear Santo Domingo! acaba de publicar una excelente (y simple) definición al final de esta entrada que va precedida, por cierto, de un videoclip bellísimo. Y Ciberprensa, la pone como número uno en su reseña de anteayer de este espléndido listado de matices de la Verdad respecto a un ideal que en mi opinión podría inspirar más a algunos bloggers en particular, que a los periodistas en general…